¿Por
qué se deprimen tantas mujeres?
Las mujeres
son, por lo menos fisiológicamente, más sensibles a ciertos
cambios ambientales. Y esta sensibilidad podría ayudar a explicar
las altas proporciones de depresión.
Ellen Leibenluft, M.D. National Institute
of Mental Health
Los síntomas
de la depresión van desde sentirse incómodo a sentirse debilitado:
perturbaciones en el dormir, desesperación, sentimientos de inutilidad,
dificultad para concentrarse, fatiga e incluso a veces decepción.
La mayoría de nosotros hemos visto a un pariente o amigo luchar
contra la depresión - y muchos la hemos experimentado. Pero aun
así, son muy pocas las personas que comprenden cuán común
es la depresión, qué severa puede llegar a ser o que prevalece
entre las mujeres. En 1990 la Organización Mundial de la Salud encontró
que la depresión era la principal causa - entre las mujeres - de
"las enfermedades agobiantes" (aquellas que incluyen enfermedad y muerte),
afectando casi al 20% de la población femenina del mundo. Los estudios
epidemiológicos indican que el 12% de las mujeres americanas - comparadas
con sólo el 6% de los hombres americanos - ha padecido una depresión
clínicamente significativa en algún momento de su vida.
Esto
plantea una importante cuestión: ¿por qué existe esta
diferencia genérica?. A lo largo de los años se han dado
diferentes explicaciones sobre el hecho que, de un estudio al próximo,
la depresión es dos y tres veces más común entre las
mujeres que entre los hombres. Algunos trabajadores de salud mental han
hecho hincapié en la psicología, argumentando que las mujeres
están mejor entrenadas que los hombres para reconocer sus sentimientos
y buscar ayuda, de modo que requieren la atención de profesionales
de la salud más a menudo que los hombres. Otros han sugerido que
la causa es la opresión - bajo la forma de abuso físico o
sexual, fatiga o discriminación. Otros atribuyeron el aumento de
los porcentajes de depresión entre las mujeres al sistema reproductor
femenino y al ciclo menstrual.
Pero esto no
resulta tan simple. Los datos de una cantidad de estudios muestran claramente
que la depresión tiene raíces psicológicas, medioambientales
y biológicas. La neurociencia moderna nos está empezando
a enseñar cómo estas raíces pueden entrelazarse y
reforzarse entre sí. En otras palabras, las mujeres pueden tener
un mayor riesgo a la depresión como consecuencia de causas genéticas,
de los efectos de situaciones estresantes o de las presiones sociales,
o de alguna combinación de los tres. Las neuroimágenes del
circuito cerebral mediante los registros PET y MRI revelan que los fenómenos
psicológicos como el enojo y la tristeza tienen soportes biológicos;
en la actualidad es posible ver cómo se activan los circuitos de
células cerebrales cuando estas emociones aumentan.
De modo similar,
las neuroimágenes demuestran que las experiencias medioambientales
y psicológicas pueden alterar nuestra química cerebral. Por
ejemplo, Lewis R. Baxter y sus colegas en la Universidad de California,
Los Angeles encontraron cambios similares en el registro PET de pacientes
con trastornos obsesivos-compulsivos que respondieron al tratamiento, independientemente
de haber sido tratados con medicación o con terapia comportamental.
Para explicar
por qué la depresión es más común entre las
mujeres, los científicos tienen que estudiar cómo lo genético
y lo ambiental dividen los sexos - y cómo ambos conspiran para producir
los síntomas descriptos como depresión. Se trata de un trabajo
difícil y el progreso es necesariamente lento. Pero lo que está
siendo focalizado es que ciertos factores medioambientales - incluyendo
la tensión, los cambios estacionales y el rango social - pueden
producir respuestas fisiológicas diferentes en las mujeres que en
los varones. Estos hallazgos que perfilaré son pequeños pedazos
de un enigma increíblemente complejo. Exponiéndolos en esta
fase no explica el criterio doble de la depresión pero podría
ayudar a los científicos a desarrollar tratamientos más eficaces
para los individuos deprimidos - tanto mujeres como hombres. |