| Destino:
Norteamérica
Norteamérica
no es un misterio para vos. Norteamérica no representa costumbres
exóticas, ni monasterios milenarios aferrados a las faldas de las
montañas. Seguramente, vos tendrás tu propia imagen, formada
por miles de trocitos bidimensionales y technicolor, sonidos filtrados
y mezclados y subtítulos en español. Todos tenemos nuestra
idea sobre la Meca del comercio y la tecnología, pero todas estas
imágenes de película son un pálido y selectivo reflejo
de la realidad...
Ya llevás tiempo pensando
que esta vaga imagen no te alcanza... querés ver qué hay
detrás del ángulo de la cámara, detrás de los
telones pintados, detrás de los tarros de basura. Querés
oler las calles sucias, los bosques húmedos, el viento del desierto.
Querés escuchar el yiddish de Nueva York, el quebecois de Montreal
, el nahuatl de algunos lugares al norte del Río Grande.
Agarrás el mapa y recorrés
las rutas, los ríos y las cadenas con tus dedos. Vas frenando en
los lugares que te suenan, y empezás a soñar... los géisers
del parque Yellowstone, las orcas de Seattle, los glaciares de Alaska,
los bares de blues de Chicago, las brisas secas del desierto de Sonora...
tu imaginación se desata como un caleidoscopio, y ya lo sabés...
el viaje es inminente. Llamás por teléfono a la agencia,
tenés una reserva confirmada y... ¿ahora qué?
¡Tranquilo! En estas líneas
vas a encontrar unos cuantos consejos que te van a servir para planear
tu viaje, y para dirigir tu propia película.
Documentos
Necesitás el pasaporte argentino
en vigencia, por supuesto.
Si vas a ir a Canadá, tenés
que irte a la Embajada (Tagle 2828, esq. Figueroa Alcorta, Cap. Fed.) de
lunes a jueves de 8:30 a 11:30 hs a tramitar la visa. El papelerío
te cuesta U$D 50, 2 fotos 4x4 y un par de horas de tu vida. Si bien no
son muy quisquillosos, es altamente recomendable que lleves todos los papeles
que tengas que te vinculen con tu país, es decir, certificados de
trabajo, certificado de alumno regular, algún título de propiedad,
y, por supuesto, una tarjeta de crédito. Puede que no te los pidan,
pero no corras el riesgo de arruinar tus vacaciones si realmente podés
presentar los documentos.
Nuestro "padre" se está poniendo
cada vez más benevolente, y ahora no nos pide visa para visitar
su país. Desde hace un par de años, para entrar a los Estados
Unidos sólo necesitás el pasaporte, cara de inocente, y alguna
tarjeta de crédito o dinero para demostrar que no vas a quedarte
a trabajar. Puede ser que también te pidan el pasaje de salida,
pero no temas, parece que somos una fuente importante de divisas, así
que no te van a molestar demasiado.
Equipaje
Ya sabés, la consigna es
viajar liviano. Para lograr esto, seguí una de las reglas de oro
del mochilero: poné todo lo que pensás llevarte arriba de
la cama, y eliminá la mitad.
Excepto que vayas a hoteles caros
y te manejes en taxis y auto de alquiler, no se te ocurra viajar con valija.
La típica opción del viajero joven: la mochila, eterna compañera
de caminos...
Hay miles de modelos de mochila.
Al conseguirte una, aseguarate que sea totalmente cómoda y anatómica,
porque un roce pequeño puede ser insoportable con el tiempo. No
cargues más de los que podés y, ¡ay!, en Norteamérica
vas a encontrar muchas cosas baratas, así que dejate un lugarcito
para las nuevas adquisiciones.
Si viajás en verano, que
es la mejor época para disfrutar Norteamérica, vas a andar
en bermuda/ short/ minifalda/ remera/ sandalias. Algún buzo
o sweater liviano para la noche e impermeable para los días de lluvia.
En invierno, las bajas temperaturas
son de temer, no las subestimes. Pantalones largos, pullovers, polars,
camperas, camisetas, guantes, orejeras, medias gruesas y botas calentitas
son recomendables.
Cómo
llegar
Excepto que te hagas la América
y llegues por México, o que trabajes en un crucero y hagas escala
en Miami, lo más probable es que llegues en avión. Los aeropuertos
más importantes a los que se puede llegar desde Buenos Aires son
Miami, Nueva York, Los Angeles, Toronto, Montreal y ahora también
Orlando y Atlanta.
Estas ciudades están ubicadas
en las costas o en los extremos de las zonas habitadas, y a menos que quieras
visitar sólo una ciudad o pequeña zona, lo mejor para conocer
bien es entrar por un punto y salir por otro. Las combinaciones clásicas
son Nueva York - Los Ángeles; Nueva York - Miami; Toronto - Nueva
York... Dibujá tu recorrido teniendo en cuenta los puertos de llegada
y hablar con algún vendedor por las plazas y los precios.
Siempre va a haber alguna línea
aérea sudamericana que te va a llevar muy barato a Miami o Nueva
York, con cientos de paradas intermedias.
Sobre los triangulares no hay mucho
que decir. Si vas a Norteamérica y a Europa, seguro que tu destino
más importante es el último... cuestión de precios.
El precio de un triangular y el de un pasaje simple a Europa son muy parecidos,
pero ir sólo a Norteamérica es mucho más barato. Los
precios van desde U$D 500 a Miami en temporada baja, hasta U$D 1.300 a
Los Angeles, en temporada alta. Entre medio, muchísimas opciones
de precios, rutas, stops, calidad, horas de vuelo, etc.
Transporte
Antes de meternos de lleno en el
tema del transporte, conviene aclarar que las distancias son enoooormes.
Y no es chiste... las millas no pasan más, las estaciones de servicio
se suceden y pareciera que uno no avanza. Es parte de la aventura, pero
para poder recorrer mucho, hay que tener muy en cuenta el factor tiempo.
Para conocer sólo las metrópolis
y los alrededores, lo ideal es conseguirse una de las cuponeras de viajes
que ofrecen las aerolíneas norteamericanas. Estas cuponeras llamadas
por lo general Visit USA/ Canadá permiten unir ciudades a precios
muchísimo más bajos que si lo hicieras por tu cuenta. Por
ejemplo, podés volar a Miami, volver desde Nueva York, y comprar
una cuponera de tres tramos: Miami - Los Angeles/ San Francisco - Chicago/
Chicago - Nueva York.
Estas cuponeras vuelan a lugares
impensados, y con un poco de imaginación se pueden hacer unas rutas
impresionantes.
Para los amantes de las vías
férreas, Amtrak comercializa unos pases zonales. Recorrer así
Norteamérica tiene toda la onda pero... ¡guarda! No tiene
ni las frecuencias ni los destinos de los famosos trenes europeos. Dentro
de los pases Amtrak podés encontrar el Costero, el Este, el Oeste,
el Lejano Oeste y el Continental. Todos de un mes de duración y
millas ilimitadas.
Supongo que recordarás la
típica imagen de los marines con sus bolsas al hombro subiendo a
un autobús plateado. Esos colectivos no son otros que los famosos
Greyhound. Aparte de esta gran empresa que cubre una ingente cantidad de
rutas uniendo grandes ciudades y pequeños pueblos, están
surgiendo compañías más pequeñas, que toman
rutas regionales. Hacer Norteamérica en Greyhound es una aventura,
pero a veces las estaciones son un tanto sórdidas y huelen a peligro.
Por lo general, viajan en bondi
las personas que no pueden costearse un auto, el tren o el avión,
con las consecuencias que te imaginás. Algunos hasta van a tener
la ropa más sucia que vos.
El último año, y tomando
el ejemplo de Australia y Europa, surgieron compañías de
turismo que proponen un recorrido especial en autobús, solamente
para turistas. Hay circuitos de la costa Oeste, circuitos en el Este, circuitos
que recorren todo USA, etc. Uno tiene claro el recorrido que eligió,
y el autobús pasa cada dos o tres días por cada destino.
Uno puede subir, o quedarse unos días más y subir en el próximo.
Lo bueno de este sistema es que al
estar preparado para mochileros, hay una excelente onda, te pasan a buscar
por el hostel, se arman grupos de amigos que hacen el viaje juntos, y los
choferes conocen todos los mejores lugares, desde dónde colgarse
a la noche hasta dónde hacer un buen bungee jumping. Este sería
el mejor medio de transporte para los que viajan solos y quieran conocer
gente. Los más conocidos son el US BUS y el ANT.
Hablamos del avión, del tren
y del bus, pero Norteamérica está especialmente preparada
para ser recorrida en auto. Todo gira en torno al coche: las atracciones,
las estaciones de servicio, los malls, los cines, los supermercados, los
hoteles... hasta los parques nacionales están pensados para que
se los visite en auto.
Hay dos opciones para descubrir
Norteamérica en auto: alquilando o comprando. Los mejores lugares
para alquilar autos son California y la Florida, por el bajo costo que
genera la gran competencia.
Los precios son de U$D 120 por semana
en adelante, y siempre, siempre hay que sumarle a la tarifa los impuestos
locales, el seguro obligatorio (sólo el mínimo; a veces te
quieren enchufar más seguros allá porque los vendedores de
USA y Canadá cobran comisiones extra: no lo aceptes), y unos dólares
más de peajes. La nafta es baratísima. Un galón (casi
4 litros) cuesta entre U$D 1,05 y U$D 1,35.
Pero cuando se quieren atravesar
muchos Estados, y se puede estar más de dos meses, una excelente
opción es la compra de un auto en una ciudad, y la venta del mismo
en otra. Si perdés unos pesos en la transacción, consideralo
un "alquiler" barato. Los lugares donde es más fácil hacerlo
es Los Angeles, Miami y Nueva York, en orden de importancia. Cualquier
persona puede comprar un auto en USA, si llena todos los formularios y
paga todos los impuestos. Dentro de las cosas más importantes esta
el hecho de verificar la legalidad del título que te están
dando, conseguir el seguro reglamentario (y que exista la empresa aseguradora),
y poder dar un domicilio en el cual vas a estar diez días después
del tramite para que te manden por correo el título original, que
es el documento que necesitás para poder volver a venderlo. No es
imprescindible, pero hay lugares en los que conviene tener el carnet internacional
(ACA)
Por lo demás, mucho cuidado
con el exceso de velocidad, y sobre todo, con los sistemas de estacionamiento
público en ciudades como Nueva York, Montreal, Vancouver, Seattle,
Chicago.
Tours
Una región de fronteras y
aventuras no está exenta de tours diseñados para pasarla
bien, para estar en contacto con la naturaleza, para conocer gente y para
entrar en contacto con lo mejor de Norteamérica… la tierra.
Entre los tours clásicos
para jóvenes podés encontrar Contiki, Road Runner y American
Adventures.
Contiki está más orientado
a la comodidad y a la diversión. El transporte es en autobuses espe ctaculares
y los hoteles son de calidad. Pero es exclusivo para gente joven, y todos
van a poner lo mejor de sí para pasarla genial. No dejan de lado
algún trekking o rafting, pero son generalmente opcionales.
Road Runner es un emprendimiento
con Hostelling International. El transporte lo realizan unas minicombis
y el alojamiento es en los mejores hostels de Norteamérica. El grupo
pequeño genera una mayor interrelación, y se hace más
hincapié en un fogón bajo las estrellas que en salir a los
boliches y conquistar los pubs.
American Adventures está
organizado por la misma gente de Contiki, pero el alojamiento es en campings
durante todo el viaje.
Cuando uno piensa en tours, se imagina
un colectivo enorme con viejas criticonas, críos gritando y algún
sabelotodo tratando de molestar al guía. No te confundas, estos
son totalmente distintos. Son ideales para gente que viaja sola, quiere
conocer gente joven y ama la naturaleza.
Alojamiento
Dos países tan organizados
están suficientemente preparados para el viajero independiente.
Tanto Estados Unidos como Canadá poseen una extensísima red
de hostels, llegando hasta los lugares mas inhóspitos y alejados.
Los hostels más recomendables de Hostelling International son los
de Miami, Galax, Montreal, Quebec, Vancouver, Los Angeles, San Diego, Seattle,
San Francisco. En general, los edificios son pulcros e impresionantes.
Lo único que tienen para criticar es que están un tanto chapados
a la antigua, y molestan un poco con el tema de los horarios a la noche
(curfew) y al mediodía, y algunas otras pequeñeces. Lentamente
están cambiando. Para reservas e informes, contactá con la
RAAJ al (01) 511-8712 o a
Aprovechando
esos formalismos que molestan a muchos viajeros, están surgiendo
hostels y cadenas independientes que crean un clima más relajado
y amistoso, como los Banana Bungalows en Miami, Los Angeles, Nueva York,
Waikiki y Santa Monica, o el Green Tortoise en Seattle y San Francisco.
Más allá de lo conveniente
o barato del sistema de hostels, lo importante es que en esos lugares se
conocen viajeros y viajeras de todo el mundo. Algunos hacen amigos para
siempre, otros encuentran el amor de su vida.
Otro sistema de alojamiento en Norteamérica
es el de la YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes). Estos
establecimientos son algo intermedio entre un hostel y un hotel, y son
muy populares entre los jóvenes, sobre todo en Nueva York, donde
siempre es difícil conseguir alojamiento relativamente barato.
Es muy importante destacar que durante
el verano local los alojamientos están llenísimos, y se complica
mucho conseguir lugar. No es que uno se quede en la calle, pero termina
pagando mucho más de lo que pensaba. Por eso es muy importante hacer
reservas con anticipación, sobre todo en lugares como Nueva York,
Los Angeles, Miami, Montreal, Anchorage (Alaska), San Francisco y Vancouver.
Como había dicho antes, Norteamérica
esta diseñada para ser recorrida en auto, por lo que no es difícil
encontrar moteles o diversos tipos de alojamientos ruteros. Muchas veces
resulta más cómodo parar en la ruta a descansar que tener
que entrar a la ciudad y buscar un hostel, que tal vez no tiene estacionamiento.
Además, los precios suelen ser parecidos.
Es probable que si estás
en auto quieras ir de una ciudad importante a otra, y planees manejar dos
días seguidos. Si querés ahorrarte unos mangos de alojamiento,
tené en cuenta que a lo largo de las autopistas interestata les
(en el mapa azul; en la ruta, carteles azules), existen unos estacionamientos
llamados Rest Area, creados para evitar accidentes en la ruta. El conductor
que siente que lo vence el sueño, estaciona por un par de horas,
y sigue adelante. Estos lugares tienen baños, máquinas de
jugos y café, mesas para picnic y seguridad las 24 horas. Se supone
que es sólo para un par de horas, pero muchos pasan la noche en
el auto.
La otra opción en cuanto
a alojamiento es el camping, especialmente si vas a visitar parques nacionales.
Es normal que los extranjeros se confundan los campings con los RV Parks,
que son lugares para acampar el motorhome (casa rodante). Tanto los campings
como los RV Parks son alucinantes (un ejemplo, la red KOA), pero los precios
semejan los de los hoteles. Eso sí, algunos tienen pileta de natación,
bar y restaurante, baños impresionantes y todos los chiches.
En cuanto a precios, los hostels
van entre U$D 16 y U$D 25 por persona (Hostelling International, Banana
Bungalows y Green Tortoise). YMCA va de U$D 18 hasta 35 por persona, los
hoteles de ruta desde U$D 30 la doble, y los campamentos, desde U$D 8 el
sitio (máximo 4 personas).
Comida
Este no es un capítulo muy
extenso. Excepto en la provincia de Quebec, donde la comida tiene origen
francés, y en Nueva Orleans con su estilo cajun, la comida típica
norteamericana es la hamburguesa, el pollo frito y el taco, en todas sus
variantes. Platos rápidos, baratos y poco nutritivos. En las grandes
ciudades existen todo tipo de restaurantes con comidas de todos los idiomas
del planeta. Comer en estos lugares es una experiencia, pero no son aptos
para bolsillos pequeños. La clásica termina siendo meterse
en esos enormes supermercados en donde se vende de todo los que se pueda
imaginar, crudo o cocido. Estos lugares, fáciles de encontrar, son
otra de las salvaciones del bajo presupuesto. Precios imbatibles, diversidad
y hasta minirestaurantes dentro del edificio.
Diversión
Si querés divertirte a la
noche, vas a tener que hacerlo en las ciudades grandes y cosmopolitas.
Los pueblitos son en general aburridos y de ambientes cerrados. Pero ciudades
como Miami, Nueva York, Chicago, Montreal, Los Angeles, San Francisco,
Washington, San Diego, Nueva Orleans son dignas del fiestero más
empedernido. Sólo hace falta averiguar con los que saben, ahí
mismo.
Los parques temáticos de
Estados Unidos merecen un capítulo aparte. Este país se especializó
en la ciencia de divertir a la gente. Parques de atracciones como Disneyland,
Disney World, Bush Gardens, Six Flags y más y más y más
ofrecen cientos de diversas maneras de pasar el tiempo con una sonrisa
en la boca. Las Mecas más importantes son Orlando, Los Angeles,
Atlanta, Tampa, pero se podría hacer un mapa con todas las montañas
rusas de Estados Unidos y el resultado sería sorprendente.
Seguridad
Canadá es increíblemente
seguro. Excepto en algunos barrios de Montreal, Toronto y Vancouver, que
los lugareños te indicarán, el resto del país es un
paraíso de paz y tranquilidad.
Estados Unidos es un poco más
peligroso, pero no tanto como muestran las películas. Tratá
de evitar los barrios marginales, y en todo momento mimetizate con la población
local para pasar desapercibido/a. No lleves mucho cash encima y dejá
el pasaporte y los documentos importantes en el hostel o en un lugar seguro.
Es una buena idea hacer dos fotocopias
del pasaporte, del pasaje, del seguro mé dico,
del seguro de los cheques de viajero, de las tarjetas de crédito
(o los datos). En caso que pase algo, es mucho más fácil
hacer los tramites si tenés copia de todo eso. Una te la llevás,
y la otra la dejás en casa.
Otra cosa, si consumís drogas,
tené muchísimo cuidado. La policía no perdona. Cualquier
cosa más fuerte que un cigarrillo es ilegal y te podés ver
envuelto en problemas impensados.
Seguro médico
Tanto en Estados Unidos como en
Canadá, la medicina está muy desarrollada, pero es carísima.
Si te ocurre una pequeñez
como una quebradura o una internación por problemas del estómago,
y no tenés seguro médico, te podés arruinar el viaje.
No es joda. Un seguro de uno a dos meses cuesta U$D 55/100, y te quedás
tranquilo sabiendo que nada va a amargarte.
Al decidirte, fijate primero si
tu tarjeta de crédito tiene seguro incluido, o si lo podés
adosar por unos pesos. Pero, por favor, mirá las cláusulas
(las letras chicas y las grandes) para estar seguro de que es lo que necesitás.
Las compañías más
conocidas son Universal Asistance, Assist Card e ISIS. Las dos primeras
son más caras porque están pensadas para el turista medio.
Funcionan a través de una lista de profesionales. Cuando tenés
un problema, llamás a la central y, previa autorización,
te dicen a dónde ir y a quién ver.
ISIS es un poco más económico,
y no tiene restricción de tiempo (hasta 18 meses). Es ideal para
los viajeros independientes, para los estudiantes o para los que van a
hacer trabajo voluntario o pasantías. El sistema es por reintegro,
por lo que si estás en un pueblito perdido, ubicás a cualquier
médico, pagás tu consulta, llenás los papeles, y en
cualquier oficina de reintegro te devuelven el 100 %. Sin autorizaciones,
sin llamados previos... y si no tenés plata, llamás al número
toll free, y ellos se arreglan con el hospital. Asegurate de conocer a
fondo el funcionamiento del sistema antes de subir al avión.
Guías
de viaje
Una guía de viaje es fundamental,
ya que te proporciona toda la información que le da forma a tu viaje.
En un tour todo incluido tenés todo solucionado. Pero cuando viajás
por tu cuenta, tu aliada de fierro es la guía.
Podés encontrarlas en castellano
o en inglés Let´s Go, Lonely Planet, Trotamundos, Handbook
y la de Asatej.
Cualquiera de ellas te va a hacer
ahorrar tiempo y dinero, te va a dar datos precisos sobre dónde
ir, dónde no, alojamiento, transporte, cuestiones legales, historia
del lugar, dónde comer, etc, hasta con el mas mínimo detalle.
Las guías son muy imparciales y te pintan la realidad tal cual es,
siempre teniendo en cuenta su propio punto de vista.
No te olvides, no salgas del país
sin una guía.
Dinero
Al hacer un viaje largo conviene
combinar más de una forma de llevar dinero al exterior.
Llevá un poco de cash en
caso de emergencias, tasas de embarque o que te agarre un día de
fiesta. Los cheques de viajero son imprescindibles porque en Norteamérica
es como tener efectivo encima, pero si los perdés o te los roban,
recuperás todo con un simple trámite. Recordá que
American Express tiene una amplia red de lugares en Estados Unidos que
no te cobran la comisión por el cambio y que en Argentina también
te la ahorrás si vas a ciertos lugares con tu tarjeta ISIC.
Pero la forma más cómoda
es llevar la tarjeta Banelco o similar. Si tenés una caja de ahorro
en dólares vinculada a la tarjeta, podés hacer extracciones
desde t odas
partes del mundo, especialmente desde USA o Canadá, donde tenés
cajeros automáticos (ATM) en bares, supermercados, estaciones de
servicios y en cada banco. El único problema es si rompés
o perdés la tarjeta.
Todas las extracciones son en moneda
local, por lo que en Canadá el cajero hace la conversión
y te da dinero canadiense.
Tarjetas
de descuento
En Norteamérica la tarjeta
ISIC no está tan desarrollada como en Europa, pero aún así
podés obtener descuentos en rubros que cubren desde pasajes aéreos
hasta restaurantes, boliches, centros de interés, teatros, bares,
discotecas, hoteles, alquiler de tablas de surf, de rollers, tours o actividades
afines a los jóvenes, siendo los museos los lugares en los que más
vas a usarla.
Una vez que sepas cuál es
tu itinerario, visitá la página web de ISIC y chequeá
qué lugares te ofrecen beneficios, tanto con la ISIC como con la
GO 25 y la ITIC (menor de 26 años y docente). La dirección
es. Para asociarte o sacarte dudas, podés llamar al (01) 511-8700.
La red de hostels es muy grande en
Norteamérica, y eso se traduce en mayores beneficios para los poseedores
de la tarjeta de membresía Hostelling International. Además
de los descuentos y la prioridad en hostels de muy buena calidad, no es
difícil encontrar una serie de descuentos interesantes en las zonas
de influencia de los establecimientos, por ejemplo, en estacionamientos,
en bares, en cines, en restaurantes o en algún tour.
Presupuesto
La pregunta del millón: "¿Cuánto
voy a gastar en el viaje?" Como imaginarás, es un tema muy personal,
pero te vamos adelantando que, si bien no es como Europa, Japón
o Singapur, Norteamérica es bastante caro.
Para que tengas una idea, calculá
que vas a gastar unos U$D 35 por día. Esto incluye alojamiento en
hostel, desayuno fuerte y cena, más alguna entrada o transporte
en la ciudad. Para bajar un poco el presupuesto, tendrías que alojarte
en carpa, y comprar todo en supermercados. Pero incluso si acampás,
seguro lo hacés en algún parque nacional, y las entradas
oscilan entre los U$D 12 y 20. A esto sumale un Amtrak o un alquiler de
auto, prorrateados teniendo en cuenta la cantidad de días.
Tal vez al principio quieras caminar
para ahorrar unos pesos, pero después de algunas cansadoras experiencias
vas a entender el tema de las distancias y de la enorme cantidad de autos
en circulación.
Entonces... ¡ya está
todo listo! Lo demás corresponderá a tu vivencia personal
y a tu olfato para la aventura. Mucha suerte en tu próxima película...
Texto: Cristian Calomarde
Fotos: Cristian Calomarde/Fernando
Marticorena
Recuadros:
Norteamérica
Top Ten
- Caminar las calles de Montreal
en verano, durante el Jazz Festival.
- Esperar una hora sentado para
ver un géiser de 100 metros en erupción, en el Parque Nacional
Yellowstone.
- Comer un buen plato cajun al ritmo
de la música zydeco, en Nueva Orleans.
- Alucinar en una de las montañas
rusas del Six Flags de Atlanta.
- El hielo de un glaciar alaskano.
- Ver búfalos pastando en
las praderas de South Dakota.
- El Cañón del Colorado.
- Las sequoias gigantes de California.
- Pasarse una tarde en la juguetería
FAO Schwartz de Nueva York.
- Una cita a escuchar buena música
en Blues, etc, Chicago.
- Escalar el volcán Santa
Helena, en el Estado de Washington.
- El Devil's Tower
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