| Los mejores
parques temáticos del mundo
Los
parques temáticos brindan un tipo de vacaciones especiales basadas
en un descanso afuera de la realidad, que te hacen volver a sentirte un
chico.
Estos
parques son, por definición, un área cerrada que convoca
a los visitantes a formar parte de un mismo tema puntual, ya sea un mundo
de dibujitos animados, integrar una selva primigenia, meterse en una aldea
polinesia o entrar a un país en miniatura.
PARQUE
DE HISTORIETA: ASTERIX (PARÍS, FRANCIA)
El
guionista Goscinny y el dibujante Uderzo idearon un día una historieta
que tomó a broma la historia antigua de Francia en una obra llamada
"Asterix". La antigua Galia estaba poblada por guerreros bastante primitivos
que estaban siempre amenazados por el avance del ejército romano.
El héroe de la tira era el diminuto pero hábil Asterix, de
grandes bigotes y casco con alitas plateadas, el gigante y torpe Obelix,
y su fiel perrito Idefix. Sus aventuras y desventuras estaban acompañadas
por una cantidad de personajes que comían jabalíes enteros
y tenían nombres imposibles como Abraracourcix -el jefe de la tribu-,
Assurancetourix, el trovador y Panoramix, el adivino. Plagado de guiños
y burlas hacia la historia y parodiando la sociedad moderna, el comic tuvo
tal éxito que se editó durante años en diarios, revistas
y libros.
Los
fans de la historieta encontrarán en el parque temático que
la recrea un calco de lo que hasta ahora vieron en papel, pero bien tangible.
El Parque Asterix está en Plailly, a treinta kilómetros al
norte de París, muy cerca del aeropuerto Charles de Gaulle. En medio
de un bosque de castaños y robles que parece de cuento de hadas
se construyó esta ciudad gala con chozas de brillantes colores que
repiten a gran escala los dibujos
de Uderzo. El lugar te permite vivir la historieta desde adentro, metiéndote
en barrios vikingos y pueblos romanos, a la vez que podés disfrutar
del vértigo de diversos juegos tipo parque de diversiones, como
caídas en bote por cascadas, un paseo por el mismo infierno, rafting
en balsa por los rápidos artificiales y navegaciones por un lago
en una barcaza antigua. En el espacio dedicado a Grecia te sumergís
en el mundo de la mitología griega enfrentando a Hércules
y a Zeus en respectivos juegos mecánicos al estilo olímpico.
Luego el paseo te lleva al París Medieval donde se disfrutan espectáculos
de musicales variados. El paseo se disfruta el doble si antes tenés
la oportunidad de leer aunque sea en parte una revista Asterix. Lástima
que en Francia no se consiguen en español.
MUNDO
POLINESIO. POLINESSIAN CULTURAL VILLAGE (OAHU, HAWAII)
Hay
un archipiélago perdido en el medio del Pacífico, lejos de
todos los continentes, que es muy semejante al último pedazo del
paraíso en el planeta. Hawai reúne picos volcánicos,
selvas exuberantes, lagunas azules y cascadas esplendorosas entre una increíble
profusión de flores tropicales. La hotelería, americana al
fin, es de primer nivel. Las playas ofrecen bahías ideales para
el surf invernal (con olas de hasta doce metros) y caletas mansas para
el snorkel todo el año, entre peces de colores increíbles.
Al norte de la isla y frente al mar se despliega un parque enorme en la
ladera de las montañas llenas de filodendros gigantes. El Polinessian
Cultural Village nos inserta en la época en que estas tierras eran
de la
etnia polinesia que era -en tiempos remotos, previos a la colonización-
dueña absoluta de las islas del Oceáno Pacífico. Un
sendero te lleva paso a paso a conocer las danzas, cantos y costumbres
de los polinesios, metiéndote en una especie de jardín botánico
de belleza incomparable, con arroyos y cascadas a cada paso. En un sector
te enseñan a hacer leis (collares de flores enhebradas), cestería
y tallas en madera. En otro sector te enseñan a bailar el hula hula.
Y en otro podés darte un chapuzón en una laguna de aguas
transparentes para luego ver caer la noche en torno al fuego de un luau
(cena de cerdo asado con bailes y cantos hawaianos). Un paseo memorable
que te deja con ganas de no salir jamás de este lugar, donde la
naturaleza parece haber nacido para hacerte tan feliz como a los sonrientes
polinesios de camisas floreadas y polleritas de hoja de palma.
DESDE
ADENTRO DE LA PELÍCULA. UNIVERSAL STUDIOS (LOS ÁNGELES, CALIFORNIA)
Tal
vez sea el más artificial de los parques temáticos. Pero
de eso se trata: de la mayor colección de sets de filmación
a las que puede acceder el público general. La idea es impresionarte
con efectos especiales para que te sientas metido adentro de la película.
Y lo logra con creces. ¿Quién puede permanecer impávido
si, mientras viaja en un inocente trencito, una inundación arrasa
con todo y parte por la mitad el puente donde estamos detenidos. ¿Y
quién puede evitar gritar si, cuando cruzamos un lago, salta un
tiburón con las fauces abiertas justo delante nuestro? En este rinconcito
de Los Angeles, California, se puede volar
en bicicleta junto a E.T., subir al deportivo DeLorean de Volver al Futuro
para transportarte en el tiempo y sentir que la tierra ruge a tus pies
para quebrarse en el espectáculo llamado Terremoto. Es un sitio
donde pasás de ser espectador a ser el protagonista de la historia.
Los chicos se aterran, convencidos de que el incendio los está por
atrapar y que recibirán una de las balas de los cowboys que salen
peleando del Saloon. Uno se tranquiliza sólo al llegar al sector
dedicado a los personajes de cartoons de Hanna Barbera. Los Estudios Universal
son uno de esos sitios de donde salís exhausto pero feliz.
PARQUE
ACUÁTICO MAYA. XCARET (CANCÚN, MÉXICO)
Muy
cerca de Cancún, en la mexicana península de Yucatán,
hay un mundo mágico que resume la vida acuática junto con
las tradiciones mexicanas. Xcaret es una especie de balneario temático
que te permite tomar sol en sus playas de arena blanquísima, nadar
entre delfines, recorrer senderos por la selva, apreciar un acuario de
peces tropicales, hacer snorkel en las aguas turquesa del Caribe y dejarte
llevar por las aguas de ríos subterráneos que desembocan
en el Golfo de México.
Los
mexicanos organizaron todo tan bien que proveen de chalecos salvavidas
y flotadores a grandes y chicos que quieran dejarse arrastrar por la corriente
de los "ríos techados" -son dos- hasta llegar al mar. La recorrida
entera flotando a la deriva es, al principio, bastante sobrecogedora. Hay
tramos donde la oscuridad es absoluta, otros donde el rumor del agua hace
eco entre las piedras, y otros con oportunas salidas "ad
hoc" para los que no se animan a flotar río abajo hasta el final
del recorrido, que insume media hora de lenta flotación en plena
oscuridad. Al caer la noche, una cena show que mezcla bailes folklóricos
con comidas típicas le pone el broche de oro a un día espectacular
de playa a la mexicana.
DISNEYLANDIA
ESTILO FRANCÉS. EURODISNEY (PARÍS, FRANCIA)
A
pocos kilómetros al este de París se encuentra la Disneylandia
europea. Se diferencia de la versión original norteamericana porque
está en medio de un hermoso bosque, porque está hecha con
muy buen gusto y materiales nobles (aquí el ladrillo es ladrillo
y no una imitación plástica) todo luce una calidad superior
que el Disneyworld original. Además, entre los visitantes se ven
muchos con largas chilabas marroquíes y velos argelinos, hombres
con turbantes y mujeres con saris que no son parte del espectáculo,
sino turistas de Medio Oriente y Africa que llegan atraídos por
este pedazo de ilusión norteamericana que ahora les queda cerca.
Eurodisney
está dividido en cinco zonas de atracciones, que reúnen los
juegos tradicionales de Disney World como la Cueva de los Piratas (con
un cielo estrellado en pleno día), la historia de Blancanieves y
Peter Pan y el Pequeño Mundo. Pero también están las
atracciones tecnológicas de Epcot Center y el planeta en miniatura
en torno a un lago que cuenta con la zona Marroquí, Mexicana, Arabe
y Europea en plena Europa, donde París se plagia a sí misma
de manera algo redundante.
También
hay atracciones que nos sumergen en el clima de cada una de las películas
de Disn ey:
El Laberinto de Alicia, el Parque de Aladdin, Submarino Nautilus, Los Viajes
de Pinocho y una montaña rusa bajo techo que arranca gritos de adrenalina
en todos los que se animan a recorrerla
EUROPA
CONDENSADA. EUROPA PARK (ALEMANIA)
Desde
1975, Alemania cuenta con su propio parque temático cerca del límite
entre Alemania, Francia y Suiza a corta distancia de la ciudad francesa
de Strasburgo. Más que un parque, es un compendio de todo lo más
lindo de Europa concentrado en un mismo lugar. Castillos medievales, aldeas
medievales y casitas normandas rodean atracciones tan divertidas que llevaron
a este parque a recibir premios internacionales. Cada país europeo
está representado por sus monumentos más característicos:
Italia cuenta con una torre renacentista, Austria con balcones repletos
de malvones, Suiza es un mundo de chocolate y Alpes nevados e Inglaterra
está representada en la Victoria Square. En medio de esta "vuelta
a Europa en un ratito" se encuentran restaurantes temáticos que
imitan el lugar de origen, un deslizador para bajar una barranca a gran
velocidad, una estación espacial rusa, autos de carrera en escala,
tazas giratorias, juegos de destreza física, dinosaurios mecánicos,
rafting en gomones entre cascadas, trepadoras de sogas entre el bosque.
Se trata de lo más divertido de Europa en un mismo lugar. Una especie
de Fort Boyard para todas las edades, con precisión germana.
UN
VIAJE AL FUTURO. FUTUROSCOPE (POITIERS, FRANCIA)
Conocer
cómo serán los parques de diversiones en el 3000 es posible.
En medio de una ruta que
cruza la campiña francesa, a 10 km de la Poitiers y 330 km de París
se encuentra una estructura que impacta desde la misma ruta como una visión
futurística que sólo se ve en películas de ciencia
ficción. Un cubo gigantesco espejado se hunde en el piso junto a
una esfera plateada que parece un Ovni de dimensiones colosales. Todo es
audaz y vanguardista: el Kinemax facetado, el Omnimax con una esfera aterrizada
en un prisma de cristal y la Alfombra Mágica que te da la sensación
de estar volando, son algunas de las atracciones del siglo XXI que se disfrutan
acá. El Pabellón de la Comunicación tiene insólitos
shows de rayos láser y participación en juegos interactivos.
Las películas muestran un cine muy realista en pantallas diez veces
más grandes que las conocidas y con la velocidad de cuadros cuadruplicada.
Hay
cines donde cada uno elige el guión, juegos de realidad virtual
y films tridimensionales, sumados a una originalísima calidad de
juegos infantiles como no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.
Una torre de 45 metros te permite contemplar este paisaje alucinante que
parece sacado de otro planeta.
PARQUES
DE JUGUETE. LEGOLAND (BILLUND, DINAMARCA Y WINDSOR, INGLATERRA)
En
los años 30, el carpintero danés Christiansen ideó
un sistema de ladrillitos de encastre que llamó LEGO. Con este jueguito,
que permitió a los niños armar sus propias ciudades en miniatura,
se hicieron estos parques edificados exclusivamente a base de ladrillitos
plásticos encastrados. El primero de los Legoland -que existe desde
1968- está en Billund, un pueblito d e
Dinamarca cercano a un aeropuerto muy transitado por la cantidad de gente
que se acerca a conocer esta maravilla a cielo abierto. La Sabana Africana
luce animales salvajes hechos de Lego y hasta el puerto de Copenhaguen
funciona en escala con barcos que entran y salen de los muelles, hechos
sólo con millones de piezas de plástico.
El
segundo Legoland se estrenó hace pocos años en la localidad
inglesa de Windsor, a 50 km de Londres. En un área de 600 mil metros
cuadrados vemos todos los edificios más representativos de Inglaterra
realizados íntegramente con ladrillitos coloridos. Muchos de ellos
tienen sistemas mecánicos que les dan vida a dinosaurios gigantescos
y a puentes levadizos. Se pueden recorrer las casas y edificios de no más
de un metro de altura, y espiar adentro para ver cómo se las ingeniaron
para representar, con ladrillitos, los interiores de cada habitación,
salas y teatros.
En
una escala de 1/20 estos parques reúnen en un sector llamado Miniland,
las plazas más importantes de cada ciudad europea con cerca de mil
maquetas de edificios famosos y reconocibles. Los escenarios de cuentos
infantiles se ven desde el barco que recorre los Jardines Duplo.
Pirámides
egipcias, bosques, circos y personajes de ladrillos deleitan a chicos y
grandes que invariablemente terminan construyendo sus propias creaciones
en un piletón gigante repleto de ladrillitos plásticos, donde
personal especializado explica cómo hacer un Tiranosaurus Rex o
una Ferrari de ladrillos que funcione a motor y control remoto.
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