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The
little church around the corner:
la iglesia
de los actores
Deambulando
entre las moles de cemento de Nueva York, a la vuelta de la esquina aparece
una pequeña
iglesia que aún conserva un espíritu pueblerino, y que en
vez de santos
en sus paredes
tiene vitrales con imágenes de actores interpretando sus obras más
famosas.
ELEGANTE
Y SORPRENDENTE
Nueva York
parece ampulosa y prepotente, con sus edificios gigantes y sus rascacielos
que te hacen sentir un enano en calles donde llega más sol reflejado
en los cristales de los edificios que el sol que te ilumina directamente.
Esa es la fachada que te da la ciudad, tentadora y gigante. Pero la Gran
Manzana tiene un corazón tierno y un espíritu pueblerino
en rinconcitos que se abren como pimpollos fragantes sólo para quienes
los buscan entre lo obvio que figura en las guías.
Uno de estos
sitios sorprendentes es una iglesia pequeña, escondida entre mastodontes
de concreto y acero, que queda en el número 29, al este de la calle
1, y a metros de la Quinta Avenida, por donde comienza el Greenwich Village. |
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| Esta
encantadora iglesia episcopal construida al estilo gótico de las
capillas del siglo XIV de la campiña inglesa fue levantada por las
manos de un párroco de 24 años -George Houghton-, entre 1849
y 1856, con la idea de que fuera un templo dedicado a proteger y servir
a los más pobres. De hecho, así lo hacía: la cocina
de la iglesia siempre funcionó las 24 horas dando un plato caliente
a los indigentes.
Su
arquitectura es muy interesante: oculta tras unos árboles, una verja
rodea un jardín con setos, estatuas y una pequeña fuente
que la antecede. Un pequeño refugio de techo alpino guarda la imagen
de un Cristo de largo manto y brazos abiertos. Y detrás se ve la
iglesia, con más vitrales policromados que paredes. En la entrada
hay varias placas recordatorias. Una de ellas confirma que éste
es un lugar muy especial: es la iglesia donde se bautizaron, casaron, comulgaron
y asistieron a misa los más importantes actores teatrales y cinematográficos
desde fines del siglo diecinueve hasta hoy.
La puerta de
la derecha te lleva a una capilla íntegramente hecha con listones
de madera lustrada y un altar pequeño en estilo gothic revival.
Hacia la derecha, la nave central tiene las paredes repletas de placas
que recuerdan a actores famosos, como la que puso la esposa del actor británico
Rex Harrison, con la imagen de él en la película Mi bella
dama y a su frase favorita ante la adversidad: "Don´t cowar... Charge!"
("No te acobardes, ¡A la carga!"), que fue la que más repitió
en su larga lucha contra una enfermedad terminal. Las estrellas del cine
mudo Helen Hayes y Lilian Gish son también recordadas en la nave.
El
conjunto es precioso: una iglesia romántica de estilo inglés
antiguo donde cualquier novia soñaría casarse en la presencia
de unos pocos amigos íntimos. La gran sorpresa de esta iglesia es
que en ella no se ven santos ni pasajes bíblicos en los vitrales:
lo que se ven son actores interpretando obras famosas.
UN LUGAR
PARA LOS ACTORES
No casualmente,
la puerta contigua a la entrada de la iglesia es la sede del Actor's Guild
neoyorquino: la Casa del Teatro. Por suerte, su director, el amable Barnard
Hughes, está siempre dispuesto a contarte la historia completa de
la pequeña y curiosa iglesia.
Aunque
su verdadero nombre es "Church of the Transfiguration" -nombre que recuerda
a un pasaje del testamento cuando Jesús resucitado apareció
ante sus apóstoles diciendo que huyeran de Jerusalén-, se
la conoce con el nombre de "The Little Church around the corner" desde
1870. Ese año murió el actor norteamericano George Holland,
y ningún sacerdote quería oficiar los ritos fúnebres,
dado que los actores eran considerados sacrílegos e impíos.
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| Su
amigo íntimo, el actor George Jefferson, recorrió toda la
ciudad buscando quien encomendara a Dios el alma Holland, quien fuera un
célebre intérprete teatral del Rip van Winkle, la historia
de Washington Irving acerca del hombre que viaja al futuro luego de quedar
cien años durmiendo una siesta en el bosque. Ya agotado de tanto
buscar en vano, Jefferson preguntó a un pastor en una iglesia de
Madison Avenue si no conocía a un clérigo que quisiera rezar
por el alma de su querido amigo.
El sacerdote
le respondió que nadie querría rezar por el alma de un actor,
pero que tal vez podría intentar en la iglesita a la vuelta de la
esquina ("little church around the corner"), "donde hay un pastor que defiende
a los pobres y a los negros, y tal vez lo atienda". En efecto, así
sucedió. |
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Por
ende, desde entonces la iglesia comenzó a oficiar en ritos fúnebres
de miles de actores, a los que se añadieron bautismos y casamientos.
"Empezamos a contar bodas desde 1943. Desde entonces y hasta la fecha se
celebraron 2.600 casamientos, la mayor parte de actores", cuenta Hughes,
orgulloso. Era casi natural que la Casa del Teatro estuviera en la sacristía,
que guarda recuerdos entrañables de la genial trágica Sarah
Bernardt -que asistía a misa todos los domingos-, del escritor O.
Henry (William Sidney Porter), Orson Welles, Douglas Fairbanks, José
Ferrer, Ralph Bellamy, Lloyd Bridges, Helen Hayes, Boris Karloff, Joan
Fontaine, Lilian Gish y de los actores que presidieron la entidad: George
Arliss (1923-1928) y Charlton Heston (1971-1974). Barnard Hughes -el séptimo
presidente desde 1986- te ofrece café de máquina, te muestra
los recuerdos y te señala orgulloso su histórica oficina,
desde donde se aprecia -entre rascacielos- la cúspide del Empire
State, edificio emblemático de Nueva York.
UN PASTOR
HEROICO
Hacer funerales
para actores fue un acto muy valiente por parte del joven reverendo Houghton.
Pero también hizo otras cosas absolutamente heroicas para la época,
como fundar la primera escuela dominical para niños negros que existió
en Nueva York, en épocas en que se suponía que los negros
no tenían alma, apellido, ni derecho a entrar a una iglesia.
Otro
acto de arrojo del pastor Houghton fue prestar el sótano de su iglesia
para que funcione como una "estación" más del famoso Underground
Railway (Tren Subterráneo), como se llamaba al sistema de sucesivas
paradas nocturnas (mayoritariamente en iglesias y casas de abolicionistas)
en las que pasaban las horas de luz familias de negros que huían
de noche hacia la libertad en Canadá, evitando ser vistos y apresados
por las autoridades o la policía. El sitio donde ahora funciona
la Casa del Teatro llegó a albergar a cincuenta personas de color
al mismo tiempo. Si alguien en el barrio sospechaba algo, se quedaban durante
días en silencio dentro de cuatro paredes. Una noche en que los
vecinos rodearon la iglesia para exigirle al pastor que entregara a los
negros que tenía escondidos, éste los enfrentó con
la cruz del altar en los brazos y gritó: "¡Atrás, diablos
blancos!", con tal ardor que la multitud se retiró, avergonzada.
ACTORES
EN LOS VITRALES
Lo que te
impacta de esta iglesia es que en sus vitrales hermosamente decorados no
se ven imágenes de santos ni historias bíblicas, sino actores
en sus momentos más gloriosos. El vitral más amplio muestra
a la misma capilla del jardín en la entrada, donde el actor fallecido
George Holland aparece envuelto en una radiante túnica junto a su
amigo George Jefferson, y a Jesús recibiéndolo en la iglesia.
En
el ala derecha se aprecia un vitral de John La Farge mostrando al actor
más célebre de la iglesia, Edwin Booth, caracterizado como
su personaje más famoso: el príncipe Hamlet. Booth fue el
único intérprete norteamericano de Shakespeare que hacía
furor en los teatros de Inglaterra, donde se lo consideraba el mejor actor
shakespeareano no inglés. Su carrera fue brillante hasta que su
propio hermano asesinó al presidente Abraham Lincoln, principal
opositor de la esclavitud. A partir del trágico incidente, Booth
se retiró definitivamente de la escena, abrumado y abochornado.
Pero su público fue a su casa a rogarle que volviera a actuar. A
pedido de su público, el actor se presentó una vez más
a actuar su función de Hamlet. "Fue su actuación más
conmovedora y memorable", cuenta Barnard Hughes, emocionado. "Recibió
un aplauso de pie que duró cuarenta minutos. Fue el aplauso más
largo de la historia del teatro", comenta el ex actor, con lágrimas
en los ojos.
Junto a un
vitral dedicado a la actriz Cornelia Ottis Skinner se lee un lema en latín
de Terencio, que se traduce como: "Hombre soy. Nada de lo que es humano
me resulta extraño", frase favorita de los actores de esa generación
y del reverendo Houghton, que murió sabiendo que su "Little church
around the corner", aunque es pequeña y ahora está oculta
tras rascacielos, a lo largo de los años encuentra un lugar en el
corazón de quienes tuvieron el placer de encontrarla, casi por casualidad,
en la jungla de cemento neoyorquina.
INFO:
¿CÓMO
LLEGAR?
Con cualquier
bus que corra por la Avenida Madison hasta la calle 29. |
¿CÚANDO
IR?
Todo el año.
RECOMENDACIONES
No te vayas
sin pedirle a Bernard Hughes que te muestre la iglesia.
IMPERDIBLES
Los vitrales
con pasajes del Evangelio que pintó en vidrio la esposa del pastor
Houghton.
DATOS ÚTILES
DE LA IGLESIA:
Dirección:
1 East, 29 Street. Tel: 1-212-684-6770
Horario: abierta
todo el año de 8 a 18 horas.
Visitas guiadas:
domingos a las 12,15 horas.
Duración
del tour: 30 minutos. |
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