Jujuy
Purmamarca,
El "Pueblo de la Tierra Virgen"
Escenario
majestuoso conformado por los más imponentes cerros multicolores
donde se está en presencia de historia y tradición.
Mirar
el paisaje es dejarse envolver por el aire, mezcla de tierra seca con olor
a viento. Caminar por las calles que recorren Purmamarca es una experiencia
que transporta al hombre hacia alguna zona de sí mismo. Internarse
en ella es encontrarse con lo mejor de la naturaleza, con los colores divinos
de una tierra madre que jugó a la mezcla más maravillosa
en el Cerro de los Siete Colores. En la lengua aimará, Purmamarca
significa "Pueblo de la Tierra Virgen". Y es fácil darse cuenta
por qué: No sólo el paisaje es cautivante sino también
su gente, sus costumbres, su estilo de vida. Tan sólo algo más
de 400 personas viven en ese pueblo mezcla de cerros, construcciones pintorescas
y artesanías que deleitan a más de un turista.
Ubicación
Se
sitúa a escasos 5 km de la ruta 9 y es la llave del camino hacia
el Pacífico a través del Paso de Jama. Perteneciente al departamento
de Tumbaya, esta localidad fue fundada en el año 1594 y se asienta
sobre la quebrada que lleva su mismo nombre.
Una
experiencia religiosa
La
Iglesia de Santa Rosa de Lima es por sí sola un atractivo inigualable.
Cargada de historia y tradición, su construcción data del
año 1648. De estilo clásico quebradero, esta antigua iglesia
declarada Monumento Histórico Nacional en 1941 posee exteriormente
muros de adobe y una típica carpintería de cardón
en su interior, donde además seduce por sus interesantes imágenes
y pinturas cuzqueñas del siglo XVIII. Todos los 30 de agosto se
celebra en el templo la fiesta patronal, en donde tienen lugar distintos
actos religiosos. La experiencia adquiere matices divinos a esta altura,
que se engrandecen aún más cuando por detrás de esta
iglesia se alza el majestuoso Cerro de los Siete Colores.
A
espaldas de la ciudad, la policromía de este elevamiento natural
deja atónito los sentidos. Desde diversos puntos panorámicos
pueden apreciarse los siete colores que irradia este afamado cerro, punto
turístico fundamental como belleza natural del noroeste argentino.
De origen sedimentario y formado hace aproximadamente 75 millones de años
por material del período cretáceo, las diferentes tonalidades
que conforman las capas sedimentarias complementan la belleza de la Quebrada
de Purmamarca, conjuntamente con la Quebrada de Humahuaca. La combinación
del colorado, los ocres y el violáceo lo convierten en un cerro
único por sus características en la región y el país.
De
la mano del hombre
La
artesanía jujeña es un importante atractivo para el visitante
y una fuente de trabajo para el lugareño: desde alfombras confeccionadas
a mano, diversas tallas de maderas, indumentaria regional, telares, vistosas
vasijas y hasta variedades de plantas medicinales pueden encontrarse en
una feria que funciona en forma permanente. La imponente Quebrada de Humahuaca,
paradisíaco paraje del país declarado Patrimonio de la Humanidad,
es el eje de esta pintoresca área por la que corre el Río
Grande. La música es también protagonista principal en el
lugar, donde es ejecutada con instrumentos propios como: sikuris, quena,
caja, erque, erquencho y charango.
Qué
hacer
Gracias
a la infinidad de cerros y montañas en la región, el trekking
es una de las prácticas más elegidas por personas de todas
las edades, ya que existen innumerables senderos con distintos grados de
dificultad, tanto para gente sin experiencia (en cerros de poca altura),
como para gente más experimentada. El montañismo puede practicarse
en pequeños cerros como así también en las más
altas cumbres, por encima de los 6000 m.s.n.m.
La
pesca deportiva en ríos, arroyos, embalses y lagunas es otra de
las opciones para quien visite la región. El mountain bike constituye
una buena alternativa, favorecido por la geografía de la zona, especialmente
apta para la bicicleta de montaña.
Las
cabalgatas, los safaris fotográficos y el avistaje de la rica flora
y fauna son tan sólo algunas de las posibilidades que ofrece el
lugar.
|