En la margen occidental del Ganges se levanta la "Ciudad de la luz", con
más de 1.000.000 de habitantes. Atraviesa cien ghats, desde el puente
ferroviario de la estación Kashi, en el norte, hasta las escalinatas
de Assi, en el límite sur.
Al escribir sobre esta ciudad
milenaria, debemos referirnos como punto de partida a la ciudad vieja y
sus alrededores. Conocido como Godowlia, este barrio se caracteriza por
sus callejuelas enmarañadas y angostas. Sus construcciones semiderruidas
están hechas de piedra o ladrillos de barro con pequeñísimas
puertas y ventanas, por donde se filtra, casi imperceptible, algún
rayo de sol. Estas casas de poca altura son oscuras y húmedas, manteniendo
así la frescura en los días de calor sofocante. Cada una
de ellas cuenta con varias habitaciones, generalmente superpobladas. A
veces en un mismo cuarto conviven abuelos, padres e hijos. Resulta curioso
que para ellos esto sea lo usual y no conciban siquiera la idea de estar
o vivir solos. La mayoría no tienen baños ni duchas propios,
por lo que sus habitantes utilizan lugares públicos destinados a
hacer sus necesidades y bombas de agua o el río para el aseo personal.
La vida transcurre literalmente
en la calle. La gente come, juega, produce, comercia y duerme en medio
del tránsito de bicicletas, carros de tracción a sangre y
motos. Parte de la realidad cotidiana consiste en esquivar vacas, cabritos,
cebúes y hasta búfalos que conviven con el resto de los seres,
además de monos al acecho, en busca de alimentos. Se podría
decir que no hay vida privada y por lo tanto el concepto de límite
personal con el que nos manejamos en occidente no tiene el mismo valor.
Y aquí es donde reside la fascinación.
Una
cultura diferente que invita (en todo sentido) a la participación.
Esta alteridad, lejos de segregar termina por integrarte. El porqué
es simple: les somos tan extraños como ellos a nosotros. Camino
por la ciudad subyugado por múltiples percepciones, como abstraído.
Los colores, el aroma de las especias, el murmullo de las mil actividades
que se desarrollan
en las calles, entremezclándose
con el tintineo de las campanas y los mantras religiosos... como en una
película.
Repentinamente alguien se me
acerca, "Aló, which country?", y así comienza el intercambio
que seguramente, luego de varias horas de charla en un chai-shop, finalizará
con una invitación a compartir una comida y conocer a la familia.
Y sigo caminando... pero ésta vez, un poco más cerca de ellos.
Para dejar la oscuridad de
estas intrincadas callejuelas no hay nada más fascinante que dirigirse
a los ghats, escalinatas de piedra que conducen hacia las sagradas aguas
del Ganges. Encontramos gente y actividades de las más diversas.
Muy populares son los vendedores de coronas de flores o "malhas", las cuales
se arrojan al río, junto con velas encendidas y trocitos de coco,
como ofrendas a los dioses durante una ceremonia denominada puja. Podés
recurrir a la ayuda de algún brahman a cambio de algunas rupias
o improvisar la tuya propia consiguiendo en el mercado los implementos
necesarios. Otros de los personajes característicos son los masajistas
tradicionales, que te brindan un excelente servicio a un precio razonable.
Si querés disfrutar de una experiencia típica, que sin duda
se te hará costumbre, no dudes en recibir una afeitada al aire libre.
No te preocupes ya que los barberos usan hojitas descartables. Finalizada
la misma te brindan un masaje facial que te hará desear importar
uno de esos personajes para tu uso personal (todo por el módico
precio de Rs 10).
Los amaneceres a orillas del
Ganges son la esencia del espíritu de Benares. Mientras el sol se
eleva en el horizonte, comienzan a traslucirse las siluetas de los primeros
creyentes que se acercan para su baño ritual. Mantras religiosos
y campanas desde los más de mil templos a lo largo del río,
completan el murmullo contínuo de gente, animales y agua que fluye.
Es un buen momento para abstraerse y elevarse.
Religión
De la India, esta metrópolis es, en la actualidad, probablemente
la más conservadora. Siguiendo las costumbres filosóficas
y religiosas hinduístas, peregrinos de todo el país llegan
para purificarse en el Ganges, recorrer los principales templos a lo largo
de la ciudad o bien morir y ser cremados en tierra santa y así salir
de la rueda de las reencarnaciones.
Entre las variadas religiones
que conviven, el hinduísmo cuenta con la mayor cantidad de fieles,
seguida por las minorías musulmana, budhista y católica.
La India alberga una inmensa cantidad de grupos y fracciones religiosas
como sikhs, jaininistas, judíos y zoroastristas entre otras.
Hinduísmo o Uno de los
infinitos misterios que la India permite apenas entrever es el ordenamiento
religioso-social propio del hinduísmo. En este sistema encontramos
cuatro castas: la más alta es la de los Brahmanes (sacerdotes y
maestros); los Kshatriyas (soldados o administradores); los Vaisyas (artesanos
y comerciantes) y por último los Sudhras (granjeros). Por debajo
de estos cuatro grupos están los "intocables" a quienes ni siquiera
se los consideran como casta, realizando, en general, las tareas más
degradantes. A lo largo de los siglos, esta división original fue
modificándose, apareciendo categorías intermedias denominadas
Jatis. La única forma de pertenecer a una de ellas es heredándola
al nacer y es mantenida a lo largo de toda la vida.
Con el correr del tiempo, esta
organización ha quedado desligada del factor económico, ya
que es posible encontrar Brahmanes de bajos recursos, como así también
intocables en puestos jerárquicos, tomando como ejemplo al actual
Presidente de la República de la India.
Budhismo o Es la tercera minoría
religiosa de la India ya que cuenta con casi 5.000.000 de adeptos. Su importancia
reside en haber nacido en este país. No es posible considerarla
estrictamente como una religión ya que no está centrada en
la creencia de un dios, sino que es un sistema filosófico de vida.
Persigue la iluminación como estadío último de la
búsqueda humana, así como la alcanzó "Budha", tal
cual lo relata Herman Hesse en su famosa novela "Siddharta".
Música
y danza
La India mantuvo a lo largo
de su historia como aspecto esencial de su cultura, la música y
la danza. Originalmente éstas formaban parte de ceremonias religiosas,
cantando loas a los dioses y representando historias de la mitología
hindú.
Con el paso del tiempo, se
modificaron y surgieron nuevos estilos debido a la influencia de las culturas
invasoras. La corriente más importante fue la musulmana incorporando
tanto melodías y ritmos como instrumentos musicales.
Músicos y bailarines
consideran sus respectivas actividades dentro del orden de lo religioso,
dando por hecho que una buena práctica los conducirá al nirvana.
La variedad de los conciertos
y festivales que esta ciudad nos brinda, dan cuenta de la importancia que
dichas actividades artísticas tienen para sus habitantes. Asistir
a uno de estos espectáculos te da la posibilidad de observar un
evento social en sí mismo. Una imagen que quedará grabada
por siempre en mi memoria fue la de presenciar a una decena de músicos
besando los pies de un afamado gurú en señal de respeto.
Símbolo de la cultura hindú.
La ciudad de Benares es un
paseo en sí mismo, no hace falta buscar lugares exóticos,
toda ella es mística y atrapante. Si lográs agudizar los
sentidos del olfato y el oído tendrás la posibilidad de ingresar
en otra dimensión, de transportarte a una época remota en
cualquier villorio medieval.
Apariencias
Para reconocer a qué
grupo pertenece un hindú, hay que tomar en cuenta algunos detalles.
Un Brahman seguramente vestirá dhoti, tela blanca de más
de 5 mts. colocada en forma de chiripá y llevará la cabeza
rapada a menudo con una coleta. Un conductor de ricksaw, perteneciente
a las clases más necesitadas, usará lungui, tela de colores
vivos (cuadriculada o rayada) más corta que el dhoti. Se lleva en
forma de pollera. Por lo general, camisa o remera y como detalle infaltable,
la gamcha, pañuelo de algodón que usan para protegerse del
sol o del frío a modo de turbante. Otra de las vestimentas típicas
es la kurta pijama, combinación de camisa larga sin cuello y pantalón
de tiro largo anudado a la cintura. Por lo general va acompañada
de un chaleco de paño o tela rústica. Esta manera de vestir
define una posición socio-económica acomodada.
Bom
Shankar!
Los Sadhus o Babas son religiosos
que decidieron abandonar sus pertenencias materiales. Pernoctan en templos,
ashrams o a la intemperie. Son peregrinos y viven de la limosna. Encuentran
una buena compañía en el chilum, pipa recta de piedra o arcilla
para fumar tanto charas como hashish o ganja, la cual comparten gustosamente
con quien tenga la inquietud de disfrutar junto a ellos de este sagrado
momento. Una experiencia única.
Es fácil reconocerlos
por sus largas cabelleras de rastas anudadas como por sus vestimentas:
túnicas que varían en las tonalidades del amarillo al rojo
pasando por toda la gama de anaranjados, dependiendo de la orden a la que
pertenezcan.
Naturaleza
sagrada
Desde la más remota
antigüedad, existe en el hinduísmo una relación de respeto
y veneración para con la naturaleza. En aquellos tiempos todos los
seres convivían en una única sociedad, y a su vez, con la
Madre Tierra. Hombres y animales compartiendo los mismos espacios, luchando
muchas veces entre sí por la supremacía. Plantas y árboles
sagrados con propiedades curativas, el sol y los bondadosos ríos
que bañan la tierra.
Todos estos aspectos de la
naturaleza son tomados para los hindúes como seres vivientes. Tanto
es así que su mitología los representa como dioses: la diosa
Ganga, simbolizando al más extenso de los ríos de la India,
el Ganges; Surya, el sol, dios de los cielos, y completando este variado
panteón, las deidades del reino animal: Ganesha y Hanuman.
La medicina tradicional hindú
o Ayurvédica, toma de la naturaleza los elementos necesarios para
un buen tratamiento. El Nim, por ejemplo, es el árbol del cual se
extrae el aceite utilizado para tratar enfermedades de la piel. Una peculiaridad
de esta especie vegetal, son sus ramitas que se usan como cepillos de dientes.
Hábitos
vernáculos
En Varanasi, como en el resto
de la India, llama la atención encontrar gente de todas las clases
sociales, edades y religiones mascando una extraña sustancia rojiza
llamada pan. Según dicen, mantendrá despierto y activo a
quien la ingiera, por ser sus componentes acelerantes digestivos. Dondequiera
que te encuentres seguramente hallarás un pequeño comercio,
no mucho más grande que el individuo (cruzado de piernas) contenido
en él, junto a una pila de hojas y demás ingredientes. Este
es un negocio de pan. Las hojas sirven para envolver el preparado de cal,
nuez de betel, tabaco y esencias florales, entre otros. Cada vendedor guarda
celosamente su receta secreta. Un atado de pan cuesta Rs1. Los cigarrillos
son un producto poco accesible para los locales, que de cualquier modo
prefieren fumar bidis, cigarritos dulzones liados con la misma hoja de
tabaco. El paquete cuesta entre 2 y 3 rupias.
En el cruce de Godowlia se
encuentran los comercios de bang-lassi que atraen tanto a viajeros como
a residentes y, según se dice, dan gran fama a la mística
ciudad.
Esta bebida es nada más
y nada menos que yoghurt dulce (lassi) licuado con ganja (hay tres posibilidades:
suave, normal y fuerte). Su precio promedia las Rs 12. También se
puede conseguir en negocios del gobierno en forma de masita, llamada bang
(Rs3). Por lo general estos productos se ingieren durante festividades
religiosas.
Paseos
y visitas
La "ciudad de la luz" ofrece
gran cantidad de atracciones turísticas. Remontar las aguas de Ganga
en bote, desde Dasaswamedh hasta Assi, teniendo la posibilidad de observar
desde el río una de las vistas más extraordinarias de Varanasi,
será sin duda inolvidable. Podrás observar la arquitectura
cambiante a través de los diferentes Ghats desde una nueva perspectiva.
El mejor horario para realizar este paseo es la madrugada, ya que se sumará,
para el deleite de tu vista, la aparición de Surya (Dios Sol), y
el espectáculo fascinante de los baños rituales. Al llegar
a Assi, una fija es sentarte en las escaleras a disfrutar de la hipnótica
vista tomando chai. Podés volver caminando a través de los
Ghats o bien en ricksaw.
El Templo Dorado está
dedicado a Lord Shiva, Señor del universo. Fue construído
en lo que hoy es la ciudad vieja, hacia el 1600 d.C. y destruído
por el emperador Mongol Aurangzeb, quien levantó en su lugar una
mezquita. El actual (del año 1776), se encuentra frente al sitio
original y sus cúpulas están recubiertas en oro (3/4 de tonelada).
Este templo es demasiado sagrado para permitir el ingreso a turistas, pero
es posible verlo desde la antigua casa que hay a su lado. Cercano a este
templo existe un mercado atestado de comercios de los más variados
rubros.
La Universidad Hindú
de Benares (en inglés B.H.U.) fue construída a principios
de siglo y su campus es uno de los más extensos del continente asiático.
Una buena oportunidad para alejarse del mundanal ruido de la ciudad. Funciona
una exposición permanente de pinturas en miniatura y esculturas
del siglo I al XV. El horario de visitas es de 11 a 16 hs.
Al otro lado del río,
16 Km. al sur de la ciudad, está ubicado el Fuerte y Museo de Ramnagar.
Esta construcción del s. XVII es la actual residencia del Marajá
de Benares. El mismo alberga excentricidades de todo tipo: palanquines
de plata y brocado para las damas de la corte, una armería con espadas,
rifles y pistolas de distintas épocas, sillas para montar elefantes,
un reloj astrológico y una colección de coches antiguos.
Está abierto de 9 a 12 hs. y de 14 a 17 hs. La entrada cuesta Rs
3.
Sólo 10 Km. al noreste
de Varanasi se encuentra Sarnath, sereno centro de peregrinación
Budhista. Luego de haber alcanzado el supremo conocimiento en Bodhgaya,
Budha predicó aquí su primer sermón hacia el año
528 a.C. Este lugar se convirtió en monasterio y capital de esta
región cuando el emperador Asoka (269 - 232 a.C.) erigió
varias torres conmemorativas o Stupas, destruídas durante las distintas
invasiones musulmanas (s. XII al s. XVII). Los restos que se conservan
de esta capital religiosa continúan siendo impresionantes. Existe
en la actualidad un interesante museo que atesora esculturas e imágenes
de distintos períodos de la vida artística en Sarnath. La
pieza más valorada es el Capitel de cuatro caras de león
que originalmente coronó la columna de Asoka y es actualmente, símbolo
de la India moderna.
Ghats
A lo largo de la ciudad y a
orillas del Ganges, se levantan estas pintorescas escalinatas de piedra.
Construcciones que datan del S. XVIII, se combinan con templos y palacios.
Desde temprano en la madrugada,
los fieles se congregan y realizan allí sus baños rituales.
Durante todo el día, gente de distintos estratos sociales y económicos
se acercan por diferentes motivos: comerciantes, sadhus, novios que llegan
para purificarse como parte de la boda, lavanderos y deudos que despiden
a algún ser querido en los sectores destinados a la cremación.
Cada ghat tiene su nombre y
está destinado a una actividad en particular. Desde Assi Ghat en
el sur hasta el Raj Ghat en el norte, pasando por Panchganga donde se cree
que los cinco ríos sagrados de la India confluyen; Manikarnika,
el más importante de los dos para cremación y Someswar, o
del Señor de la Luna. Este último se dice con propiedades
curativas.
¿Qué
Comprar?
Al recorrer las angostas callejuelas
de Godowlia encontramos pequeños talleres donde funcionan, hasta
hoy en día, telares manuales de tarjeta perforada. Sirven para la
confección de finas sedas, sarees y brocados. Estos se pueden adquirir
en los cientos de negocios ubicados en la ciudad vieja y los hay de muy
diversas calidades y diseños. Sus precios son muy variables. Por
ejemplo, un saree cuesta desde 50 Rs (en polyester) a 4000 Rs, los de fina
seda.
En toda la India existe una
cadena de venta llamada Gandhi Ashram, creada por el mismo Mahatma, para
mantener en actividad la manufactura artesanal. Todos sus productos (telas,
ropa, zapatos, alfombras, acolchados y productos de perfumería)
son hechos a mano utilizando productos naturales. La sucursal más
grande se encuentra en el cruce de Godowlia, a unos 20 mts. por la calle
que va al ghat Dasaswamedh.
Si te interesa la música,
Benares es un emporio privilegiado. Los instrumentos típicos son
sin duda de una calidad y refinamiento difícil de encontrar por
otras latitudes. Desde sitares, tampuras o saranguis (cuerdas), hasta tablas
o dolaks (percusión), por sólo citar algunos ejemplos, reflejan
la sabiduría de siglos de desarrollo en la materia. Existen varias
casas de música, pero nada como encargar el instrumento al mismo
luthier. Para los de percusión el afamado Mumtaz y para los de cuerda
el maestro Nitai Dada dará que hablar (o mejor dicho: que oír).
Para comprar compactos o casettes
hay disquerías especializadas que te ayudarán a la hora de
elegir. Probá las grabaciones que adquieras ya que es facíl
llevarse chascos como encontrar todo un lado de la cinta sin grabar. Los
casettes cuestan entre 50 y 70 Rs y los cd's entre 150 y 350 Rs.
Por último tené
en cuenta que en las tiendas de ropa, telas y adornos, como en los servicios
es muy común el regateo ya que es posible bajar los precios hasta
en un 40% del valor inicial sin generarle pérdida al comerciante.
En el caso de los productos industriales, todos tienen su valor impreso
en la etiqueta, que por lo general es respetado.
Salud
Cuando un viajero planea la
India como destino, uno de los temas que enseguida surge es el de la salud.
Aunque oficialmente no se exige ningún certificado de vacunación,
para ingresar al país es conveniente por lo menos que te apliques
las dosis necesarias contra la hepatitis A y B, como contra el tétanos
(calculá por lo menos un mes de anticipación). Existen también
vacunas contra la fiebre tifoidea y el cólera, 15 días para
que su inmunización comience.
Las pastillas antimalaria son
de efecto dudoso y tienen efectos secundarios, por lo que muchos prefieren
protegerse con lociones antimosquito y mosquiteros para dormir.
La diarrea es casi inevitable
ya que no solo el agua contiene elementos irritantes o agresivos, sino
también el aire. Incluí en tu botiquín pastillas de
carbón y si los síntomas persisten acercate a alguno de los
consultorios privados.
La época de los monzones
no es muy recomendada ya que afloran todo tipo de enfermedades por lo que
el período de octubre a marzo es el ideal para visitar la ciudad.
Dioses
La religión es el aspecto
más importante, en el cual se centra la sociedad. Se puede decir
que rige la vida de los hindúes, quienes además de venerar
a sus dioses cumplen una serie de leyes y reglas estipuladas. A diferencia
de otras religiones el hinduismo no hace referencia a un fundador específico
y cuenta con varios libros sagrados: los cuatro vedas, los Upanishads,
el Bhagabad Gita, los Puranas, el Mahabharata y el Ramayana.
En cada pueblo o ciudad a lo
largo de todo el país se rinde culto a un dios que varía
según la época y la zona. Es por eso que en la actualidad
dioses como Shiva, Krishna y Vishnu, entre otros, cuentan con más
adeptos que Rudra o Savitri.
En Benares la deidad mas popular
es Shiva, "el destructor", representante de la trinidad sagrada, junto
a Brahma, "el creador", y Vishnu, "el conservador". En la ciudad de la
luz pueden visitarse templos de diferentes magnitudes dedicados a este
dios, donde siempre se hallará el Lingam (falo), como símbolo
que lo representa.
Los dioses son manifestaciones
físicas de los diferentes aspectos del universo, tienen tareas específicas
que les conciernen y se valen de diferentes elementos para ayudarse a realizarlas.
Tridentes, flores de loto, dinero, collares, jarras de agua y hasta instrumentos
musicales son sostenidos por sus muchas manos, símbolo de poder.
Cada dios es secundado por
un animal que funciona como vehículo. Entre los más conocidos
están el toro que acompaña a Shiva, de nombre Nandi, encargado
de proveer la música para su danza sagrada, la oca montada por Brahma
y el búfalo de Durga. La diosa Lakshmi viaja montada sobre Padma,
una flor de loto.
Otras deidades son Kali, madre
tierra, que representa la muerte, la oscuridad y el silencio. Sarasvati,
diosa de la música quien junto a Ganga y Yamuna conforman los tres
ríos sagrados de la India. Krishna, octavo avatar de Vishnu, representa
la idea de unión con la divinidad a través del éxtasis
sexual.
Hanuman, dios mono, general
de la epopeya del Ramayana, tiene poderes mágicos y ganó
el derecho a la inmortalidad. Por último Ganesha, de cuerpo humano
y cabeza de elefante, removedor de obstáculos, hijo de Shiva y autor
del Mahabharata.
Sin duda esta es sólo
una pequeña referencia a una mitología de riqueza extraodinaria.
Transporte
urbano
Para moverte dentro de la ciudad
existen varias opciones, pero sin duda la más utilizada es la ricksaw,
especie de triciclo, con espacio para llevar a dos pasajeros, donde el
conductor pedalea. Más sofisticado es el auto-ricksaw o tempo, el
cual cuenta con una cabina semicerrada y motor. Ambos te permiten llegar
a los lugares más recónditos dentro del tramado de pequeñas
callecitas de Benares. El auto-ricksaw colectivo es más amplio y
es el indicado para viajar a las afueras de la ciudad por ofrecer una ruta
fija, lo cual abarata su costo. Por último, dentro de los medios
de locomoción terrestres, el lujoso taxi, por supuesto la opción
más cara.
Si te gustan los paseos en
bote, acercate a cualquiera de los ghats y contratá uno para cruzar
a la otra orilla, o bien para gozar de una imponente vista de las escalinatas
desde el río.
Festivales
Shivaratri: festival donde
se rinde homenaje al dios Shiva. Los fieles hacen ayuno y recorren los
templos cantando y recitando mantras. Febrero/Marzo.
Holi: es el día en que
se encienden piras por toda la ciudad, representando la desaparición
del demonio de la muerte: Hólica. Durante la celebración
de esta festividad la barrera de las castas es dejada de lado y hombres
y chicos salen a las calles a tirarse con agua coloreada. No así
las mujeres que se quedan en sus casas. Todo está permitido y es
común que las vestimentas queden, además de teñidas,
hechas jirones.
Febrero/Marzo.
Baisakhi: día que los
hinduistas festejan el descenso de la diosa Ganga a la tierra. Llegan en
procesión al río Ganges para bañarse y rendirle culto.
Este mismo día los Sikhs celebran la fundación de la hermandad
en el año 1689. Abril/Mayo.
Budha Purima: Es la fiesta
anual que los budistas celebran el día de la luna llena del mes
de Mayo, conmemorando el nacimiento de Budha con una feria muy vistosa
en Sarnath.
Id-ur-fitr: los musulmanes
celebran el fin del Ramadán (mes de ayuno). Junio/Julio.
Divali: es el festival de las
luces. Se realizan exhibiciones de fuegos artificiales que duran toda la
noche. Las casas se adornan con lámparas de aceite en honor a Lakshmi,
diosa del bienestar y el hogar. Dura cinco días y cada uno está
dedicado a una deidad diferente. Septiembre/Octubre.
Kumbha Mela: Es el mayor festival
religioso del mundo debido a la cantidad de creyentes que asisten. Se celebra
cada tres años en Allahabad (Uttar Pradesh), Nasik (Maharashtra),
Ujian (Madhya Pradesh) y Hardwar (U.P.) respectivamente. En estas cuatro
ciudades sagradas, cuenta la mitología que se derramó el
néctar de la inmortalidad, que se hallaba almacenado en una vasija
o kumbh. Los Sadhus llegan a estas ciudades para bañarse en el río,
por donde creen fluye esta sustancia sagrada. Cada doce años se
celebra el más grande de los Kumbha Melas en Allahabad, donde confluyen
los ríos Ganges y Yamuna. |