busca  
..
.
.

barra_izquierda
:: Argentina ::
 Argentina Destinos
 Estancias en Argentina
 Hospedaje Argentina
 Agencias de Turismo
:: Aventura ::
 Montañismo
 Trekking
 Mountain bike
 :: Regiones ::
 Europa
 Asia
 Africa
 Oceanía y Pacífico
 Norte América
 Centro América
 Sud América
 :: Servicios Varios ::
 Conversor de monedas
 Distancias e / capitales
 :: Documentación ::
  Pasaporte
  Visas
  Vacunas Necesarias
 :: Consejitos ::
 Aduana
 Dinero en el viaje
 Equipaje
 Pasajes más baratos
 :: Información Util ::
 Embajadas
 Consulados
 Casas turismo exterior
 Casas turismo interior
ENLACES

RECOMENDADOS


 

Carnaval en Venecia

Una ciudad que se prepara para la gran fiesta. Eso es Venecia en febrero. Recorriéndola uno puede percibir esa extraña atmósfera que se siente en cada una de sus estrechas calles y numerosos canales. Época de carnaval, época de celebración constante en palacios y plazas.

Nunca me caractericé por ser una viajera prevenida. Nunca. Apenas decidí mi año sabático, mi por tanto tiempo ansiado paseo por Europa, decidí que en febrero arribaría a las costas venecianas. Carnaval en Venecia. Pocos resultan ser los lugares que con sólo nombrarlos nos hacen imaginar una galería de imágenes tan deslumbrantes. 

A esta pequeña y hospitalaria ciudad, dispuesta al turismo los 365 días del año, no le quedan en febrero resquicios libres de viajeros llegados de todas partes del mundo. Pero Venecia en carnaval no es un gentío, es una fiesta. Una gran fiesta que ocupa en el calendario poco más de diez días y que la gente espera todo un año. 

Yo paraba por ese entonces en Trieste, bien al norte, cerca del límite de Italia con Eslovenia, en la casa de unos amigos. El lugar era hermoso, pero no veía la hora de que la época de carnaval llegara. Ni bien comenzó, corrí a tomar el tren. 
 

DE FIESTAS, MÁSCARAS Y DISFRACES 
Apenas salí de la estación ferroviaria Santa Lucía, bajé por la Lista di Spagna, siguiendo por el Ca´d´Oro hasta la Piazza San Marco. Ese sería el recorrido que haría casi todos los días, bien temprano a la mañana, para disfrutar del festejo. 

La Piazza San Marco es el centro mismo de la ciudad. Enorme, con tiendas y cafés a ambos lados, la Basílica de San Marco al final y la pequeña piazzeta a un costado que termina junto a las aguas y el Palacio Ducale, uno de los más bellos y concurridos. 

En el siglo XVIII el carnaval duraba tres meses y las máscaras se solían usar la mitad del año. Ahora, aún siendo escaso el tiempo de la celebración, los trajes y máscaras no dejan de ser impactantes y los venecianos parecen prepararse para ella durante el resto del año. 

El carnaval está compuesto de fiestas públicas y fiestas privadas que se realizan en los palacios que rodean la ciudad. La mayor parte de las fiestas públicas se realiza en la Piazza San Marco, aún cuando toda Venecia presenta espectáculos y música en sus calles y canales. La ciudad queda invadida por los enmascarados. 

A la primera de las celebraciones que concurrí fue la fiesta Delle Marie, que va desde San Pietro di Castello a San Marco. Yo tenía, como es lo usual, un cronograma con todas las actividades, el cual estaba repleto de cruces, marcas, signos de admiración: ansias desmedidas las del viajero de querer abarcarlo todo. Pero no hace falta decir que supe llegar tarde a ese festejo, como a algunos otros, entretenida con el camino. Sólo pude ver el espectáculo que rodeaba a siete mujeres peregrinantes, siete mujeres que recuerdan la liberación de siete jóvenes quienes fueron raptadas por los piratas en el año 948. 

El segundo día tuve más suerte. Era la apertura del Carnaval en la Piazza San Marco. Allí pude ver un desfile de cientos de disfraces que recorrían el lugar con sus típicas máscaras y atuendos: el arlichino, el policinella, mattacino, brighella, di dottore y de las típicas bautas, especie de túnicas y sombreros en negro, unidos a una máscara blanca que cubre el rostro. 

De ahí en adelante no recuerdo más fechas, horarios, plazas, palacios. Toda Venecia se convirtió en un gran espectáculo las 24 horas del día. Artistas, músicos, acróbatas cargaban con tambores y antorchas incitando al carnaval en la ciudad. 

VAGANDO ENTRE CALLES Y CANALES
Entre los paseos que supe hacer por la ciudad, las mañanas parecían las más adecuadas para deambular por sus estrechas calles. Por la tarde siempre me sentía un tanto mareada, sin saber por qué. Más tarde deduje que era a causa del paisaje. Es tan agradable, tan lleno de curiosidades y abarrotado de excentricidades que mi cuello iba de un lado a otro, de abajo hacia arriba sin detenimiento. 

Sus edificios renacentistas, sus altas y hermosas casas más cercanas al período medieval, a lo largo de toda Venecia… O cruzar hasta el Lido y caminar por la arena mientras se ven hacia arriba los viejos hoteles de principios de 1900, con su sólida arquitectura. Todo esto hace que nunca se pueda meditar demasiado el itinerario. El encanto persiste en cada una de sus callejuelas y canales. 

Carnaval. Una tarde, como parte de la celebración presencié una carrera de góndolas que circulaban por el Gran Canal, y que atravesaba toda la ciudad hasta concluir en Cannagerio. La gente se asomaba desde el Puente Di Rialto y los distintos puentes para vivar a los gondolieri que surcaban el agua con sus barcas. Una hermosa vista, un atractivo paisaje. 

Ahora, si uno va a Venecia en época de carnaval no puede dejar de disfrutar de un desfile que se realiza con los mejores atuendos y máscaras en Piazza San Marco. Esta es una selección tan esperada por el público que ese momento mismo genera un grado increíble de emoción. No es sólo un desfile de disfraces, es algo realmente extraño y a su vez singularmente emotivo. 

UNA NOCHE ENCANTADA
Mis visitas a Venecia, por esos días, concluían al terminar la tarde. Por las noches las actividades pasan de las plazas a los palacios. No había días en que no me arrepintiera de no poder pasar la noche en la ciudad. Y es que siendo una ciudad tan misteriosa, tan llena de encanto... La noche, con sus luces reflejándose en el agua, la luz mortecina de las velas; imaginaba podía ser una combinación perfecta. Y así lo era. Pero el último tren para Trieste salía a eso de las 7 de la tarde y yo debía apurarme para no perderlo. 

Esto siguió sucediendo hasta que una tarde conocí a unos turistas chilenos que me hicieron una invitación. Consistía en asistir a una fiesta privada en el Palazzo Ca´ Vendramin dei Carmini. Mi respuesta incluyó en el "sí" una gran sonrisa. Finalmente iba a ver Venecia de noche. 

No podría trasmitir el clima que genera esa ciudad apenas baja el sol por completo. Las siluetas que se forman en el Gran Canal, el reflejo dorado del agua iluminada. Y además lo misterioso que se vuelve todo, hasta el eco de los propios pasos que chocan con el empedrado. 

En el castillo ocurrieron cosas extravagantes y cómicas. Un cuarto alumbrado con luz de vela y en donde la sensualidad se mezclaba con una ambientación barroca, repleta de cuadros increíbles y una conversación al tono. En otro cuarto, una serie de performances sorpresivas se daban forma en una sala repleta de animación y cocktails exóticos. Eso sí, todo el castillo parecía estar al tanto de la parte alegre del mundo, de la parte más festiva que podía sacarse a relucir. 

A la mañana, el día estaba claro, frío y de maravilla. Al caminar por las calles la brisa marítima zumbaba en mis oídos y se dejaba sentir en la cara. Y el viento vivo y claro se paseaba por lo que quedaba de las fiestas de la noche anterior. La ciudad parecía haberse puesto en armonía con el invierno, y en la Piazza San Marco estaban ya de preparativos. Por la tarde se realizaría el Baile Final. 

INFO: 

¿CUÁNDO IR? 
En febrero es el carnaval, la celebración más atractiva que tiene Venecia durante el año. 
Septiembre también es una buena fecha para viajar a esta hermosa ciudad. Es el mes en el que se realiza el Festival de Cine, como así también la Bienal de Arte Moderno. 

¿CÓMO LLEGAR? 
La mejor opción es en tren, desde cualquier punto de Italia. Es espectacular la llegada a la estación de Venecia. 

RECOMENDACIONES 
Ir al restaurante visitado por Lord Byron, Dumas, Marcel Proust, Stendhal, conocido también por introducir el café turco en la región. El Gran Café Ristorante Quadi. 

IMPERDIBLES
Los viajes en góndola, la vista desde el Puente di Rialto y la Basílica San Marco.

 

::: VOLVER AL INDEX DE TURISMO :::

Google
 
Web
www.averlo.com


:: ENLACES ::

Mujer

Biografías y fotos de famosos

barra-derecha

.
barra_nombres
Averlo.com - Averlo.com.ar © 1999 - 2006  : Normas de Confidencialidad  : Colabora con nosotros : Mapa del Sitio  : Publicidad
.