b-a
Home : Wallpapers : Top 100 : Agregar Sitio : Recomendados : Mapa del sitio : Tus sugerencias : Recomendanos : Adultos:

barra_izquierda
:: Argentina ::
 Argentina Destinos
 Estancias en Argentina
 Hospedaje Argentina
 Agencias de Turismo
:: Aventura ::
 Montañismo
 Trekking
 Mountain bike
 :: Regiones ::
 Europa
 Asia
 Africa
 Oceanía y Pacífico
 Norte América
 Centro América
 Sud América
 :: Servicios Varios ::
 Conversor de monedas
 Distancias e / capitales
 :: Documentación ::
  Pasaporte
  Visas
  Vacunas Necesarias
 :: Consejitos ::
 Aduana
 Dinero en el viaje
 Equipaje
 Pasajes más baratos
 :: Información Util ::
 Embajadas
 Consulados
 Casas turismo exterior
 Casas turismo interior
ENLACES

RECOMENDADOS


 
 
.
Turismo Oceanía

Tren Ghan, Australia Veinte horas de placer en un cinco estrellas sobre rieles
El más prestigioso y exclusivo de los trenes australianos es el que surca las arenas rojas del gran desierto para unir las ciudades de Adelaide con Alice Springs.

UNA AVENTURA SOFISTICADA 
El nombre del tren Ghan no es casual: proviene de las caravanas de camellos afganos (Afghan = Ghan) que en la primera época de colonización británica de Australia, eran los únicos que conectaban la región costera con el indómito interior de este país de corazón árido. 

Un viaje a bordo del Ghan tiene ciertas cualidades únicas que no se repiten en otros trenes famosos. En primer lugar, es un tren donde cada detalle de hotelería está cuidado al máximo, que lo convierte en un cinco estrellas sobre ruedas que te ofrece la ventaja extra de mostrarte por sus amplias ventanas un paisaje constantemente cambiante.

En segundo lugar, lleva en sus espaldas toda la historia y tradición australianas de las rutas de antiguas tribus, los mercaderes y los pioneros.  
Así que el Ghan representa tanto una peregrinación al corazón de Australia como un viaje de placer para quien elige descansar y mimarse de la mejor manera. El viaje en el Ghan une la aventura con el placer y la sofisticación. 

Aunque el tren tiene cuatro categorías, la primera clase es una experiencia única y altamente recomendable. En ella hay camas confortables, un vagón restaurante llamado Stuart, un salón donde sirven tragos y se escucha buena música, un café llamado Matilda´s (a raíz de la famosa canción popular australiana Waltzing Matilda) y un servicio impecable provisto por profesionales del turismo internacional. 

Los 1.555 kilómetros que separan a la florida Adelaide de la ciudad indómita de Alice Springs se hacen en un día y una noche completos: 20 horas del más absoluto y relajado placer. Los 130 kilómetros por hora, velocidad promedio del convoy, ni se sienten de tan suave que es su andar. 

Desde 1929 el Ghan pasa dos veces por semana uniendo las playas con el Red Centre (Centro Rojo), como se llama el interior colorado donde se crían los descendientes de los camellos que en el siglo pasado se importaron de la India, Persia y Afganistán. 

En Alice Springs los camellos son como en la Pampa el caballo para el gaucho: imprescindibles. Se usan para todo, pero especialmente como animales de carga, ya que pueden soportar una enorme cantidad de peso sobre el lomo, y casi no necesitan agua. El aire exótico de Alice es lo que vienen a buscar los pasajeros del Ghan, ahora transformado en un complejo turístico de primer nivel con discoteca, camarotes de lujo y vagón mirador. 

CAMINO AL RED CENTRE
El tren parte de la estación Keswick, que más que una estación es un shopping de lujo que rebosa de flores. Dejamos Adelaide y sus jardines, sus centros culturales, sus elegantes barrios de North Adelaide y el santuario de Warrawong que te lleva a recorrer la foresta en caminatas guiadas donde te muestran animales tan raros como el potorú, el bettong y el equidna. 

Los primeros kilómetros que recorre el Ghan te dejan ver el panorama de viñedos en el valle de Barossa, que produce buenos cabernet y bordeaux. 

En cualquiera de los restaurantes de la Gouges Street podés probar carne de canguro, cocodrilo o tiburón, que los chefs australianos preparan a la perfección con el aditamento de deliciosas salsas. Algo de este menú se repite en el vagón restaurante del Ghan, que posee alfombras mullidas, asientos para hundirse siempre en su calidez, aire acondicionado, floreros con flores frescas, cortinas exquisitas y pan recién horneado. En los vagones también hay una kitchenette para saciar el hambre de madrugada con snacks rápidos como café, té, jugos, frutas, galletitas o yogurt. 

Los turnos en el restaurante se reservan por anticipado y se anuncian discretamente por altoparlantes. Cada detalle está pensado con elegancia obsesiva: los menúes impresos son de tan buen gusto que te hacen olvidar que estás en un tren para creer que entraste en un fino restaurante europeo. 

Los camarotes cuentan con un confort mayúsculo: cada uno tiene sillón reclinable, un ropero y un lavamanos, elementos cosméticos en abundancia, y baño privado con ducha y cama matrimonial para quien lo desee. 

Port Augusta es la primera parada antes de ingresar de lleno al outback donde sólo los camellos se animan. Cuando el rojo del sol crepuscular tiñe las copas de los eucaliptos con un tono parecido al polvo del desierto es hora de acercarse al Oasis Bar a saborear un trago largo: no está mal elegir un Bloody Mary tan rojo como el paisaje. El tren se cruza de noche con los larguísimos cargueros que vienen de Sidney no lejos de Tarcoola, para cruzar al amanecer la mágica ciudad de Coober Pedy, la capital mundial del ópalo, donde los habitantes viven bajo tierra para resguardarse de los rayos inclementes del sol tropical. Kulgera es otra parada de frontera donde los ojos se pierden sin poder creer el espectáculo extrañísimo que ofrecen miles de canguros corriendo hacia el horizonte, espantados por el ruido del tren. 

UN OASIS LLAMADO ALICE
Una vez en el oasis de Alice Springs, hay mucho que hacer antes que regresar a Adelaide. Esta ciudad sorprendente te asombra con paseos en camello por una zona llena de reptiles exóticos, una visita al Alice Springs Desert Park y sus especies protegidas, tomar contacto con los aborígenes de la zona y visitar la montaña sagrada Ayers Rock, en Uluru, que es la gran maravilla australiana. Pero lo mejor es visitar el Transport Heritage Center, a 8 km al sur de la ciudad y realizar un viaje al pasado andando sobre el viejo tren Ghan original de los años ´20, mientras que el Old Ghan Museum te cuenta la historia de este tren pionero que significaba la esperanza, las noticias, el contacto, las cartas, las ilusiones y la misma vida sobre ruedas para los que habitaban el interior agreste de este país gigantesco. Después de visitar el museo, el regreso en el sofisticado Ghan tendrá mucho más sentido que antes y será doblemente disfrutable. 

Un detalle: en la puerta de tu camarote no hay un número, sino una placa que tiene marcado tu nombre. Y que, obviamente, podés llevarte a casa de recuerdo apenas el tren detenga su andar de vuelta en la moderna estación de la bella Adelaide. 

INFO:

¿CÓMO LLEGAR? 
No hay vuelos directos de Argentina a Adelaide. Hay que volar hasta Sydney y llegar desde allí. 

¿CUÁNDO IR? 
Como el Ghan cruza el desierto, lo mejor es evitar el verano (que coincide con el nuestro). Los australianos tienen un receso escolar también en noviembre, porque lo que resulta un mes complicado para reservas. La primavera y el otoño suelen ser los mejores meses para conocer el interior australiano: se obtienen precios bajos, menos gente y buen clima. 

IMPERDIBLES
El crepúsculo en el desierto rojo, con un rebaño de canguros saltando y perdiéndose en el horizonte. Los platos de cocodrilo, tiburón y canguro. 

.
Turismo Oceanía
Turismo de Argentina y el Mundo
.Turismo Oceanía y Pacífico

Google
 
Web www.averlo.com

barra-derecha
:: Más Notas ::
Parque Nacional Kakadu: 
Northern Territory, Australia. En los pagos de Cocodrilo Dundee
Un viaje por los manglares y pantanales interminables, que son hábitat de un cocodrilo gigante que podrás conocer cara...
Australia y Nueva Zelanda 
¿Oceanía está entre tus planes? ¿No sabés muy bien cómo empezar a organizarte?
Lo primero es leer esta nota: te da las primeras pistas.
Nueva Zelanda: 
Isla sur, la otra Patagonia 
¿Oceanía está entre tus planes? ¿No sabés muy bien cómo empezar a organizarte?
País donde la naturaleza permite gozar de la belleza de la madre tierra y disfrutar del turismo alternativo. Eso sí, sin dejar de descargar adrenalina a raudales. 

barra_nombres
Averlo.com - Averlo.com.ar © 1999 - 2006  : Normas de Confidencialidad  : Colabora con nosotros : Mapa del Sitio  : Publicidad