Pocos
lugares en este planeta deben ser tan confortables como Australia y Nueva
Zelanda. La seguridad, el orden, los servicios del Primer Mundo sin sus
agites, y enclavados en el medio de un escenario natural espectacular y
lleno de variaciones: desierto, playas paradisíacas, cataratas,
montañas, nieve, ríos tumultuosos y koalas adorables durmiendo
sobre los árboles de los parques nacionales. El agregado de estar
aislado del resto del mundo, en la paz más absoluta. Y como si eso
fuera poco, han sido precursores en desarrollar el turismo joven independiente,
por lo cual están absolutamente preparados para viajes de este tipo,
moviditos y relajados a la vez.
El paraíso
de los deportes extremos y de la diversión, OZ y NZ son la mejor
elección para cargarse de pensamientos y energía positivos:
depresiones, nostalgias y melancolías, abstenerse. Con la naturaleza
a pleno al alcance de una mano y los adelantos técnicos al alcance
de la otra, no queda sino relajarse, dejar que todo fluya, convencido de
que el mundo es un lugar realmente acojedor.
Harto
de tener que elegir entre los placeres de la civilización y los
de la naturaleza, decidiste que Australia y Nueva Zelanda eran el destino
que necesitabas. Entonces, organizá todo de manera tal que nada
se te complique y que puedas aprovechar todas las ventajas. Acá
te damos unas pistas. Pero, por favor, cuando destapes tu primera cerveza,
brindá por nosotros.
Documentos
Para
Australia necesitás una visa, que es gratuita por tres meses de
estadía. La dirección de la embajada donde debés tramitarla
es Villanueva 1400, Cap. Fed.
En Nueva
Zelanda te piden una, que también es sin costo y la obtenés
en la embajada: Carlos Pellegrini 1427, Cap. Fed.
Hacé
una fotocopia de tu pasaporte: dejá siempre el original en un lugar
seguro y salí con la copia.
Cuando
ir
Diciembre
y enero son los meses de vacaciones escolares y todo está repleto
de aussies (australianos) y kiwis (neozelandeses) que dan vueltas por ahí.
Se complican mucho las reservas de transportes y albergues. Intentá
evitar esa época; si vas entonces, organizá todo con tiempo.
Pasaje
Los tickets
a Australia o Nueva Zelanda son algo caros. Dependiendo de la temporada
y la compañía aérea, tenés que calcular entre
U$D 1100 y 1300.
La opción
más directa son lo vuelos transpolares que realizan Aerolíneas
Argentinas y Qantas (que además es la más económica)
y que te llevan a Sydney vía Auckland.
Lan Chile,
en cambio, además de Santiago toca Isla de Pascua y Papeete. El
pasaje es más caro y tenés que hacer esas paradas, pero a
cambio tenés la posibilidad de quedarte dos o tres días en
Isla de Pascua y tomar el próximo avión rumbo a Papeete.
Y una vez en Tahití, recorrer la Polinesia francesa. Si bien la
Polinesia puede ser tan cara como hermosa, se consiguen hoteles de tres
o cinco estrellas (desde U$D 80 la doble), algunas pensiones económicas,
cabañas de entre U$D 15 y 30 y lugar para armar la carpa por entre
U$D 5 y 15.
El ticket
internacional (el que va a Auckland y Sydney) te obliga a repetir recorridos:
llegás a esas ciudades, te vas a recorrer y tenés que volver
para tomar tu avión de vuelta. La opción es unir por avión
Auckland con otra ciudad (Brisbane, por ejemplo), de ahí ir recorriendo
hasta Sydney y de allí volver a Argentina (o a la inversa, de Sydney
a Auckland). Ese interno ronda los U$D 300.
Lo principal
es que cuando vayas a sacar tu pasaje, le preguntes todo lo que se te ocurra
al vendedor para conseguir la variante que más se adecue al viaje
que tenés ganas de hacer.
El
equipaje
Por las
características geográficas de este continente y por el tipo
de atractivos y actividades que ofrece (básicamente naturales y
al aire libre), es prácticamente imposible pensar en otro equipaje
que no sea mochila. Las valijas son adecuadas cuando uno recorre poco y
todo el tiempo usa taxi o coche, una forma de moverse nada habitual en
los viajeros jóvenes por aquellos pagos. Conseguite una mochila
fuerte, impermeable, con muchos bolsillos y trabas (especialmente si pensás
dormir en carpa), cómoda y vistosa (eso disminuye las posibilidades
de robo).
Por el
mismo motivo que te conviene llevar mochila, no cargues cosas que no vas
a usar y si pensás hacer compras, dejá lugar libre para no
volver cargardo con ocho bolsos y bolsitos.
Si vas
en verano a Australia, tenés que llevar ropa de playa: pantalones
cortos y livianos, sandalias, remeras. En invierno, un par de suéters
y una campera.
Nueva
Zelanda es más frío. Pensá en ropa de trekking y abrigo
impermeable, porque en la isla sur nieva y llueve bastante no sólo
en invierno. Incluso si vas en primavera, llevá suéter y
campera.
Dinero
Tenés
que evitar cargar efectivo, porque si lo perdés, no hay manera de
recuperarlo y se te puede arruinar el viaje.
Las tarjetas
de crédito pueden usarse al máximo en Oceanía: comprás
dos bananas y un chocolate y pagás con tarjeta, inclusive en el
pueblo más chico.
Podés
recurrir también a los traveler checks (cheques de viajero). Funcionan
como efectivo: podés pagar directamente con ellos o cambiarlos por
moneda local en un banco o en una casa de cambio. La ventaja es que están
numerados y a tu nombre y si los perdés o te los roban, hacés
la denuncia y te dan otros por la cantidad extraviada.
Las marcas
más usadas son American Express, Visa, y Thomas Cook, de Master
Card. Con cualquiera que elijas vas a manejarte sin problemas en ambos
países.
Tené
presente que si recurrís a los traveler checks de American Express
(los más conocidos), tu tarjeta ISIC te permite comprarlos sin pagar
la comisión habitual del 1%. Y que una vez allá, tengas o
no ISIC, hay ciertos lugares que te los cambian también sin cobrarte
comisión (más de 3000 locales en NZ)
Seguridad
Oceanía
es seguro (especialmente comparado con Sudamérica). Es muy probable
que en el tiempo que estés ahí lo más grave que te
pase sea que te roben la gaseosa que dejaste mientras te ibas a surfear.
Aunque, evidentemente, ser precavido es una muy sana costumbre.
Es acertado
llevar un portavalores. Son sobres de tela especiales, que vienen listos
para usar debajo de la ropa y en los que ponés el dinero, los traveler
checks, el pasaporte y el ticket de vuelta.
Dependiendo
del lugar en el que estés, a veces es aconsejable que dejes tus
cosas de valor (dinero, traveler checks, pasaporte, cámaras, tarjetas,
pasaje de vuelta, pases de transporte) en el lugar donde te alojes, por
ejemplo si estás en casa de gente conocida. Otras veces será
más seguro que las lleves encima, por ejemplo, si tu hotel no tiene
caja fuerte. Fijate en cada caso que es lo más adecuado.
Tarjetas
La
ISIC, la tarjeta del estudiante, la GO 25 para los menores de 26 años
o la ITIC para profesores de cualquier edad, son indispensables en tu viaje
a OZ y NZ. Van a ayudarte a economizar, conseguiéndote descuentos
y beneficios en pasajes aéreos, pases de trenes y buses, hoteles,
museos, bares y restaurantes, cheques de viajero, etc. Y cuando vuelvas,
aprovechala en todos los rubros que te ofrece en Argentina, ya que cada
vez hay más negocios adheridos.
Para
cualquiera de las tres tarjetas, el precio es de U$D 15 y su tiempo de
validez va desde septiembre de un año hasta diciembre del siguiente.
Para obtenerlas tenés que pasar por cualquier oficina ISIC del país.
Si querés más información, comunicate con el (01)
511-8700 o con ISIC@ASATEJ.COM.AR
La otra
tarjeta importante es la de Hostelling International, una de las redes
de albergues para la juventud más importantes del mundo. Ella te
acredita como socio de la red internacional, te permite conseguir tu cama
a precio especial para socios y te da prioridad frente a los no socios
que llegan a un hostel. Todo lo que necesites saber, preguntalo en la RAAJ
(Red Argentina deAlojamiento para Jóvenes).
Seguro
médico
Encarás
tu viaje lleno de expectativas positivas y no hay lugar para contratiempos.
Pero sé ralista: existe la posibilidad de que tu cuerpo te juegue
una mala pasada y es necesario estar prevenido. No salgas de viaje sin
tu seguro médico, así si te toca pasar un mal rato, va a
ser mucho más simple. Tené en cuenta que cualquier problema
que requiera internación puede significar un número con varios
ceros a la derecha: la medicina en Oceanía es muy buena y muy cara.
El precio
y la cobertura de un seguro médico dependen de qué seguro
contrates y bajo qué condiciones. Algunos de los más conocidos
son Universal Assistance y Assist Card. También hay ciertas tarjetas
de crédito que ofrecen ese servicio.
Hay un
seguro médico especialmente pensado para jóvenes de todas
las edades, el ISIS. Te permite estar protegido desde una semana hasta
18 meses.
Por un
mes cuesta U$D 55 (para menores de 27 años; U$D 66 para mayores)
y habilita U$D 50 mil, que incluyen gastos médicos y remedios, internación,
traslado de urgencia y pasaje en el caso de que un tercero tenga que ir
a buscarte.
Vos elegís
dónde querés atenderte, sin tener que pedir autorizaciones
previas y podés cobrar tu reintegro en cualquier oficina ISIC del
mundo. Si no tenés el efectivo encima, la oficina ISIC y el hospital
arreglan entre sí. Para cualquier duda o emergencia, hay una línea
de teléfono disponible las 24 horas y en tu idioma.
Por otro
lado, ciertas medicinas prepagas tienen planes internacionales con el abono
de un extra sobre tu cuota mensual.
Es absolutamente
fundamental en un viaje a Oceanía que tu seguro te cubra posibles
accidentes durante la práctica de deportes extremos, porque seguramente
vas a dedicarte bastante a ellos.
Guías
Son indispensables
para el viajero independiente. Al no ir con un guía de carne y hueso,
te facilitan mucho las cosas, ahorrándote tiempo y plata y ofreciendo
data para distintos presupuestos.
Las editoriales
dedicadas al tema son varias: Lonely Planet (la más usada en Oceanía)
y Let's Go en inglés. Los datos que traen (alojamientos, sitios
de interés, precauciones, precios, restaurantes) son confiables
ya que las escribe gente que estuvo en el lugar. Además no tienen
compromiso con nadie porque se financian con la venta de ejemplares, no
con publicidad: nadie paga para figurar en ellas. Es por eso que muchas
veces incluyen también los contras de los lugares que publican.
Presupuesto
Oceanía
es Primer Mundo, por lo tanto no es tan barato como Latinoamérica,
Asia o Africa. Pero sí es más barato que muchos lugares de
Argentina (la ciudad de Buenos Aires incluida) y que Estados Unidos. Por
supuesto hay maneras de rebuscárselas para adecuar el viaje a las
propias posibilidades. Todo depende de qué viajes quieras hacer,
qué tan bien sepas moverte y cómo administres tu dinero.
Un presupuesto
bajo demanda un promedio de U$D 20 por día para alojamiento en hostel
y dos comidas.
Sobre
las excursiones es imposible hacer un promedio, porque hay algunas que
pueden costar U$D 500 y otras que se consiguen por 10. Una vez allá,
verás cuáles te interesan y están a tu alcance.
Alojamiento
Desde
hoteles carísimos hasta campings, en Australia y nueva Zelanda el
alojamiento no es problema, siempre es bueno. Tenés que decidirlo
de acuerdo al presupuesto que manejes y al tipo de viaje que tengas pensado.
Los albergues
de la juventud en Oceanía son de excelente nivel y hay muchos. Es
un mito eso de que son sucios, desorganizados y desagradables. La diferencia
con los hoteles es que las habitaciones y los baños son compartidos,
lo que abarata los costos, estableciendo una relación promedio hostel/hotel
de U$D 10 a U$D 35.
Pero
lo que relamente importa de un hostel no es el precio, sino el hecho de
que te ofrecen la oportunidad única de compartir tus horas con gente
de todas partes del mundo que comparten tu tipo de viaje, de una manera
que es imposible en un hotel, al que llegás por la noche y te encerrás
en tu cuarto. En ellos podés no sólo dormir, sino también
cocinar, jugar a las cartas, conversar por horas, tener reuniones con chicos
que muy probablemente terminen dejándote algunos de los mejores
recuerdos de tu viaje.
|