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Parque
Nacional Kakadu: Northern Territory, Australia.
En
los pagos de Cocodrilo Dundee
Un
viaje por los manglares y pantanales interminables, que son hábitat
de un cocodrilo gigante que podrás conocer
cara
a cara … y salir ileso.
| El
Territorio del Norte en Australia es el menos colonizado, el que mejor
preserva la cultura aborigen, el más rugoso y agreste... y el más
salvaje. Por suerte, sus bellezas naturales como lagunas, pantanos, selvas
y cascadas están intactas gracias a la creación de varios
parques nacionales. Uno de ellos -que fue declarado Patrimonio de la Humanidad
por la UNESCO- es el increíble Parque Nacional Kakadu.
Este
parque ubicado a 250 km al este de Darwin -capital del Northern Territory-,
se despliega entre vastos pantanos, majestuosas cascadas -como las Jim
Jim Falls y las Twin Falls- y playas de arenas doradas. Y se trata del
santuario de un ser prehistórico y colosal único en el mundo
entero: el cocodrilo marino.
El Crocodilos
porosus australiano es una especie de gigantescas dimensiones que se siente
tan cómodo en el agua de mar como en los ríos dulces de este
vergel protegido.
El viaje
desde Darwin por la Arnhem Highway es un paseo en sí mismo que te
lleva de Humpty Doo, cruzando el río Adelaida, hasta la rojísima
meseta de Marrakai, donde encontrás de golpe un afloramiento rocoso
que se levanta de la tierra como el puño rojo gigante. La Nourlangie
Rock siempre fue un monte sagrado para los aborígenes que jamás
comprendieron -como tampoco lo entiende uno- cómo puede aparecer
semejante formación abrupta en medio de la llanura. Más que
un monte parece una alucinación producida por el intenso sol tropical.
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DETRÁS
DEL PANTANO
Al
Parque Nacional se ingresa por la Jim Jim Road, desde donde se avista gran
parte de las 275 especies de aves acuáticas únicas en la
zona, que anidan en las cercanías del Yellow Waters Billabong, o
Pozo de Aguas Amarillas (en australiano billabong significa laguna). Un
desfile de catamaranes y hovercrafts recorre el East Alligator River, en
el que los viajeros ansiosos esperan avistar a alguno de los grandes saurios.
Lo mejor del parque es que podés zambullirte en lagos de aguas azules
-donde te juran que no hay lagartos de ningún tipo- y navegar entre
los pantanales de este humedal. Pero lo más inolvidable es visitar
las Crocodile Farms (Granjas de Cocodrilos) del parque, la de Darwin o
la Berrimah, cerca del aeropuerto, donde los guías te cuentan los
hábitos de estos saurios que surfean en las olas del mar, comen
peces marinos en el mar y mamíferos en tierra. |
| Es
impactante su bestial violencia cuando decenas de cocodrilos de tres metros
de largo saltan como basquetbolistas para capturar un pollo que cuelga
a dos metros sobre el agua. Allí te cuentan que los ríos
Wildman y East Alligator, que desembocan en el golfo Van Diemen, son las
vías de acceso de los cocodrilos al mar y viceversa, pero que a
veces estos bichos se aventuran en los canales aledaños a casas
de familia donde los vecinos tuvieron que alambrar los fondos para no perder
gatos y perros en las fauces de estos enormes animales que pueden pasar
de la inmovilidad absoluta al ataque feroz en cuestión de segundos.
TIERRA
INDÍGENA
Los
20.000 km2 del parque te sorprenden con zonas de bosques, lagunas y montañas
decoradas con llamativas pinturas rupestres de 35.000 años de antigüedad.
El nombre del parque no es más que una mala transcripción
del nombre del pueblo Gagudju, habitantes de esta región desde hace
50.000 años. Este rincón de Australia concentra la mayor
población de aborígenes nativos.
Esta
raza de fuertes facciones denota una inmensa paciencia para con los colonizadores
del pasado y los viajeros de hoy, explicando en un inglés chapurreado
las leyendas de sus dioses y el uso de la flauta -que llaman didjeridoo-
hecha con una rama de eucalipto ahuecada por el accionar de las termitas.
También soportan que en la tierra roja que durante siglos sólo
lució la construcción de gigantescos termiteros de hasta
6 metros de alto, ahora exista un hotel con forma de cocodrilo que lleva
el nombre de su etnia: es el Gagudju Crocodile Hotel, estrella de la región
en la que dormir en la cola es más económico que en el hocico.
Muchos
de los que van a Kakadu a ver cocodrilos se quedan tan fascinados con este
paisaje primigenio como con este pueblo pura sangre, de misticismo perpetuo
y profundo respeto por las leyes de la naturaleza. Los Gagudju son los
mismos que cuando los primeros navegantes ingleses preguntaron cómo
se llamaban esos animales que andaban por toda Australia a los saltos llevando
sus crías en las panzas, respondieron en lengua nativa, confundidos
ante la extraña lengua inglesa: "No entendemos". En lengua aborigen
esto se dice Kan ga roo. Y así quedaron absurdamente bautizados
estos marsupiales como canguros (kangaroo), perdiéndose en la arena
de los tiempos su nombre aborigen original, seguramente más bello
y lógico que "No entendemos". |
¿CÓMO
LLEGAR?
Si estás
en Sydney, Kakadu queda en la otra punta del mapa. Te conviene sacar el
pase en tren para recorrer todo Australia y terminar en el norte, o sacar
un pasaje Sidney-Darwin (que es la capital del Northern Territory). De
ahí a Kakadu estás a un paso.
¿CUÁNDO
IR?
Nunca
en verano porque hace muchísimo calor. El invierno es templado y
seco.
IMPERDIBLES
Probar
los deliciosos platos a base de carne de canguro y cocodrilo asado, muy
sabrosos ambos, aunque un poco fibrosos.
Asistir
a una reunión aborigen al atardecer y escuchar cómo ellos
imitan el canto de los pájaros y el sonidos del viento con el fabuloso
instrumento musical llamado didgeridoo.
¿QUÉ
LLEVAR?
Pantalla
solar, anteojos de sol y mucho repelente de insectos. |
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a Oceanía y Pacífico
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