El objetivo de la gimnasia facial, si se realiza de manera constante, es lograr que los tejidos del rostro tengan óptima irrigación sanguínea para que las células reciban suficiente oxígeno y sustancias nutritivas, permitiendo que los tejidos se conserven por más tiempo y se regeneren más rápidamente. El envejecimiento no se puede evitar por completo, pero sí podemos suavizar líneas de expresión que vayan apareciendo.
La preservación de una piel bella está íntimamente relacionada desde luego con los cuidados que le hayamos brindado tiempo atrás, es decir, mientras más atención pongamos a nuestro cuerpo antes de que aparezcan los efectos del tiempo, más probabilidades tendremos de conservarlo así por mucho más tiempo. El ejercicio constante, la debida higiene y la eliminación de hábitos nocivos como fumar, beber demasiado alcohol y llevar una dieta equilibrada son garantía de un buen aspecto.
Los ejercicios de gimnasia facial que te proporcionamos a continuación ayudarán a las diferentes zonas que comprenden el rostro:
Pómulos: En una superficie plana, como una mesa, extienda tus brazos, después flexiónalos y acerca las manos hacia tu cara, de manera que puedas apoyar la frente sobre las muñecas; a continuación estira todos los músculos de la cara pronunciando exageradamente, por ejemplo, el abecedario.
Párpados y zona alrededor de los ojos (patas de gallo): Sin estirar sostén tus cejas con el dedo índice y el pómulo con el dedo pulgar, cierra los ojos con fuerza hasta sentir cómo tiemblan; ábrelos lentamente. Con el dedo índice de cada mano, tira del rabillo de los ojos hasta hacerlos parecer rasgados por completo; sostén durante cinco segundos. Sin retirar los dedos y sin permitir que los ojos dejen esa forma, intenta juntar los ojos; aguanta otros 5 segundos.
Labios: Si con el paso del tiempo comienzas a advertir que pequeñas arruguitas se instalan alrededor de tus labios, este ejercicio frente a un espejo te ayudará a retrasar su aparición: puedes pronunciar en voz alta todas las vocales de una manera que exagere el gesto al hacerlo. Después respira profundamente y exhala volviendo a emitir el sonido de la vocal durante cinco segundos.
Frente Utilizando los dedos índice, mayor y anular de las dos manos, realiza movimientos circulares desde el centro de la frente hacia el nacimiento del cabello y las sienes, para luego detenerte en el entrecejo lentamente y deslizarte hacia arriba. Con el índice y pulgar toma con firmeza pero sin jalonear tus cejas y haz un movimiento ascendente desde el ceño hasta el final de tus cejas, a manera de reacomodarlas en su lugar.
Cuello Rota tu cabeza hacia los lados tanto como puedas, a la derecha y después a la izquierda. Mantén cada postura durante cinco segundos, vuelve a la posición inicial y comienza de nuevo. Con esto se evitan flacidez y arrugas en el cuello.
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