La flebitis también puede ser uno de los síntomas de la trombosis venosa, que es la aparición de un coágulo en el interior de una vena y que puede ser fatal, por eso es importante consultar a un flebólogo.
Según el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) es mayor el número de mujeres que presenta esta patología y llegan a las consultas para tratarlas por motivos estéticos. Asimismo, se estima que entre el 1 y 3% de la población occidental sufre problemas venosos graves en algún momento de la vida.
El doctor Alejandro Fabián, cirujano vascular del ICBA explica algunas causas de la aparición de várices: “Suele existir una predisposición genética para padecer várices, que se trasmite o hereda existiendo también, factores que predisponen el cuerpo a generar insuficiencia venosa o várices como la bipedestación prolongada, el embarazo, el sobrepeso o una dieta inadecuada”.
Para prevenir la aparición de várices se pueden poner en práctica algunas medidas para favorecer la circulación. Los músculos de la pantorrilla ayudan a que la sangre llegue al corazón, por eso es bueno fortalecerlos con caminatas diarias.
También es importante evitar estar de pie o sin mover las piernas por mucho tiempo, el movimiento provoca que los músculos accionen sobre las venas activando el paso de la sangre. Un ejercicio útil para las personas que deben permanecer en el mismo lugar por mucho tiempo es ponerse en puntas de pie y luego pisar con toda la planta en forma reiterada.
En las zonas del cuerpo que están más arriba que el corazón, la circulación de la sangre se produce con más facilidad, pero la sangre que corre por las venas de las piernas debe subir en contra de la ley de gravedad y necesita mayor impulso. Para que no se produzcan estancamientos se puede colocar las piernas en alto cuando se está sentado o acostado, mover los pies en círculos o recostarse o mover las piernas como si se estuviera andando en bicicleta.
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