10
recetas para una piel sana
Mango,
camomila, yogur... Tu epidermis necesita que la mimen por dentro y por
fuera. Vitamina E, zinc, aceites esenciales, prebióticos, aguas
florales, naranja, arcilla blanza, ácido gamalinolénico,
clorofila y almendra. Te enseñamos cómo utilizar estos elementos
en beneficio de tu piel.
Vitamina
E. El aceite de argán y el de sésamo
son muy ricos en viatamina E, un potente antioxidante que previene el envejecimiento. |
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Conjugar
diversos aceites y aplicarlos directamente sobre la piel es un remedio
muy eficaz para revitalizar la epidermis tras el castigo veraniego.
El aceite
de sésamo, muy utilizado en ayurveda, es particularmente nutritivo
y se puede mezclar con el de cártamo o el de nuez. No olvides nunca
esta fórmula: 60% de aceite de sésamo + 20% de borraja +
20 % de cártamo. Aplica unas gotas y masajea.
Zinc.
Es un oligoelemento indispensable para la síntesis del colágeno.
Un truco para sacarle el máximo provecho es incorporar un cuarto
de ampolla de gluconato de zinc a una mascarilla de arcilla y aplicarla
sobre la piel durante unos minutos. Los resultados son instantáneos.
Aceites
esenciales. Aplicados en pequeñas
dosis, han demostrado propiedades calmantes, cicatrizantes, etc. Pero recuerda
que nunca se deben utilizar en casos de afecciones graves sin el consentimiento
de un médico. Los que mejor se toleran son los de geranio y lavanda.
Prebióticos.
Una piel bonita y sana está relacionada, entre otras cosas, con
un correcto tránsito intestinal. Los expertos recomiendan curas
regulares con probióticos para cuidar la flora intestinal.
Aguas
florales. Son otro remedio natural muy
eficaz para conseguir un apiel sana. Se pueden utilizar puras o rebajadas
con agua mineral, en el caso de pieles sensibles. Al estar compuestas por
una mezcla de principios activos hidrosolubles y de muy pequeñas
cantidades de aceites esenciales, son una alternativa interesante porque
son menos grasas. La de camomila es un potente antiflamatorio.
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Naranja
100%. Potentes antioxidantes, los carotenos
–que dan el color naranja al mango, la zanahoria y la calabaza– protegen
la piel contra las agresiones y aceleran la cicatrización. Se pueden
tomar a diario en zumos o aplicarlos en forma de mascarillas.
Toma nota:
1 taza de calabaza cocida + 3 gotas de aceite esencial de mandarina + 1/2
cucharada de café de aceite de germen de trigo.
Ácido
gamalinolénico. Los aceites de
borraja y de onagra contienen este ácido graso ideal para combatir
la piel seca. Se pueden tomar o aplicar con esta receta: perforar las perlas
y mezclar tres gotas de aceite de arga con dos gotas de aceite esencial
de geranio. Aplicar en la cara, una vez por semana. |
Arcilla
blanca. Por su capacidad para acelerar
la regeneración de los tejidos, es el “Rolls” de los productos para
embellecer la piel. Diluída con un poco de agua es un magnífi
co exfoliante incluso para las pieles más sensibles. También
se puede mezclar con un poco de arcilla roja para drenar las toxinas y
purifi car. Deja actuar durante cinco minutos y limpia bien con abundante
agua.
Clorofila.
Antioxidante y cicatrizante, la clorofila se encuentra en las verduras
verdes. Por ejemplo, la lechuga cocida es efi caz para sanar las heridas.
También puedes probar comer espirulina, un alga rica en clorofi
la, betacaroteno y ácido gamalinolénico o aplicarte una mascarilla,
mezclándo media cucharadita con un poco yogur. Elimina con agua.
E +
zinc = almendra. Muy ricas en vitamina
E y zinc, las almendras son las mejores amigas de la piel. Antes de consumirlas,
déjalas en remojo durante 12 horas para que sean más digestivas.
Reducidas a polvo, permiten hacer peelings y mascarillas que te dejan la
piel suave como la de un bebé. Prueba a mezclar una cucharadita
de polvo de almendras con un poco de yogur natural. También le puedes
añadir una gota de aceite esencial de geranio o de sándalo
blanco. Déjala actuar tres minutos.
Fuente:
hoymujer |