Las
romanas en la antiguedad, sabían creer que el baño de semen
las rejuvenecería.
Las
más pudientes, generalmente mujeres del
palacio,
se daban baños diarios en litros de esta leche mágica que
mantenían caliente con la sola rotación de los hombres
a su merced.
Hoy
,las mujeres, no mantenemos vigentes aquellos viejos mitos, aunque por
supuesto si las prácticas, haciendo honor a aquellas que nos enseñaron
el arte de lo saludable. |