| Futuro
cálido para el Ártico
El Ártico, o Polo Norte,
atraviesa actualmente un acelerado proceso de transformaciones, producto
del cambio climático, que podrían ser irreversibles.
| Así lo indica
una investigación publicada por el proyecto conocido como la Evaluación
del Cambio Climático en el Ártico, la cual se suma a las
reiteradas alertas sobre la manera en que se derriten las capas glaciares
en el punto más lejano del norte del globo terráqueo. |
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El
informe precisa que para el verano del año 2060 podrían haber
desaparecido todos los océanos de hielo en la región.
De acuerdo a las conclusiones de
los investigadores de la ACIA (nombre del proyecto según sus siglas
en inglés), esta situación modificará el ecosistema
y la manera en que viven las poblaciones del lugar.
El documento señala varios
cambios puntuales como resultado de la pérdida de las capas de hielo:
hay una mayor cantidad de vegetación y animales trasladándose
hacia el norte del planeta y los osos polares están adaptándose
cada vez más a las nuevas condiciones de su entorno.
El cambio climático se debe,
básicamente, a una reducción de la capa del ozono a raíz
de un aumento en la emisión de gases tóxicos hacia la atmósfera.
Un mayor grado de contaminación
reduce la capa del ozono, protectora de los rayos ultravioleta que golpean
al planeta Tierra, que a su vez calientan la temperatura global.
La comunidad internacional firmó
el Protocolo de Kyoto en 1997, para reducir las emisiones de gases a la
atmósfera, sin embargo, uno de los mayores contaminantes del mundo,
Estados Unidos, se ha negado a firmar este acuerdo.
No todo
es malo
Sin embargo, la investigación
concluye que no sólo hay elementos negativos a considerar en el
escenario de un planeta más caliente.
Un elemento que resalta como positivo
es que aumentan las posibilidades para el desarrollo de agricultura en
algunos lugares del planeta anteriormente inaccesibles.
Asimismo se refiere a la posibilidad
de incrementar las exploraciones de reservas de petróleo y gas natural,
como la ventaja de tener nuevos canales de navegación.
250 científicos y seis organizaciones
indígenas de la región polar trabajaron por cuatro años
en la recopilación de información para realizar este estudio,
el cual fue encargado por el Consejo del Ártico.
El consejo está compuesto
por los países con territorio dentro de los 30 millones de kilómetros
cuadrados que conforman el Ártico: Canadá, Dinamarca, Finlandia,
Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y Estados Unidos.
Algunos consideran que incluso puede
considerarse como la investigación más detallada hasta la
fecha, sobre como el alza en la temperatura afecta a una región
específica del globo terráqueo.
Efecto en
cadena
"El
punto principal de esta evaluación es que el Ártico es vulnerable
en diferentes maneras al cambio climático, y que además la
región es fundamental para regular la temperatura", señaló
Terry Callaghan, un ecologista que trabajó en el estudio.
"Lo que sucede en esta región
no es un factor aislado, tiene importantes consecuencias para el resto
del mundo", explicó.
Callaghan precisa que si hay "largas
reservas de carbón en las capas de hielo continental y si se calientan
podrían haber tener repercusiones en otras regiones", explicó
el investigador.
El hielo en el Mar del Ártico
se ha reducido tanto en grosor como extensión. La información
recolectada por submarinos revelaron que el hielo entre la superficie y
el fondo disminuyó 40% entre 1960 y 1990
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