| Enamorados
de la luna
"Lunáticos" de todo el
país y de buena parte del mundo pudieron ver el espectáculo.
Aquí duró 81 minutos. Sólo se producirá de
nuevo el 21 de febrero de 2008
.
| Los habitantes de la
Argentina apreciaron esta noche cómo la Luna comenzaba a teñirse
de naranja por un eclipse total, que se inició minutos después
de las 23 y concluyó esta madrugada. |
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El
fenómeno fue observado atentamente en distintos observatorios de
la Capital Federal y del interior del país por curiosos y especialistas,
que registraron los cambios en la fisonomía del satélite
natural de la Tierra.
El eclipse fue visto también
en el resto de América, mientras que aquí, el Planetario
"Galileo Galilei", de Figueroa Alcorta y Sarmiento, en los bosques de Palermo,
puso a disposición, en forma gratuita, siete telescopios al aire
libre para que el show celeste pueda ser observado al compás de
la canción "Dark side of the moon", de Pink Floyd.
Además, fue levantada una
pantalla en la que se proyectó una imagen gigante de la Luna, que
empezó a perder algo luminosidad a partir de las 21.05, para comenzar
a oscurecerse a las 22.14 y quedar totalmente cubierta a las 23.23, durante
81 minutos.
Según los cálculos
de astrónomos y especialistas de la Argentina, alrededor de la 1
de mañana ocurrió el proceso inverso, para que el astro recupere
su apariencia habitual.
El eclipse total se pudo ver con
la utilización de unos binoculares o telescopios domésticos,
aunque en este último caso sólo fueron aptos aquellos de
aumento bajo, para tener un buen campo visual que nos permita ver a la
luna completa.
El Planetario había exhortado
a dejar de lado "antiguas supersticiones e ingenuas creencias pseudocientíficas",
al destacar que "los eclipses no nos dañan ni afectan nuestra personalidad".
"Todo
lo contrario: disfrutemos, sin temores, de este eclipse total de luna.
No tendremos la chance de ver otro hasta 2007. Un espectáculo imperdible,
un fenómeno natural que nos confirma, una vez más, la extraordinaria
precisión de la maquinaria celeste", consignó la entidad
en su página de Internet (www.planetario.gov.ar).
Este tipo de fenómenos poco
frecuentes se producen cada cuatro años al quedar exactamente alineados
el Sol, la Tierra y su satélite.
"En el eclipse de Luna, el astro
se ubica detrás de la Tierra y no se deja de ver al meterse en el
cono de sombra que produce este planeta" que está alineado con el
Sol, explicó el subdirector de la Asociación Amigos de la
Astronomía, Gustavo Rodríguez.
"Cuando ingresa en el cono, la Luna
deja de reflejar la luz del Sol que la hacía tomar la tonalidad
blanca y toma un color que depende de la cantidad de partículas
que haya flotando en la atmósfera", señaló Olivella.
Las tonalidades rojizas en la superficie
del satélite de la tierra son "producto de los rayos del Sol sobre
la alta atmósfera terrestre", agregó Rodríguez.
El evento pudo observarse desde toda
América del Sur y Central; Groenlandia; la mitad Este de América
del Norte; la mitad Oeste de Europa; el noroeste de África y todo
el Océano Atlántico.
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