El
atacante Carlos Tevez confirmó ayer que continuará jugando
para Boca Juniors hasta junio del año próximo, según
lo acordó con el presidente del club, Mauricio Macri, y reafirmó
que se siente "muy motivado y orgulloso" de jugar en la entidad de La Ribera.
"Me voy a quedar en Boca.
Lo hablé con Mauricio. Lo arreglamos con él", indicó
el delantero, despejando así dudas acerca de su futuro inmediato.
Entonces, eludió elegir
un destino cuando le preguntaron en qué país le gustaría
continuar su carrera futbolística y remarcó que hasta junio
del año estará concentrado únicamente en Boca.
"Voy a seguir en Boca así
que lo que dicen que me voy a ir a fin de año es todo mentira. Pensaré
hasta junio a dónde quiero continuar", señaló.
Estas revelaciones de Tevez
fueron corroboradas por el propio Macri, por lo que quedó cerrado
definitivamente el meneado tema de su posible traspaso.
El atacante afirmó
que está "muy bien físicamente" y luego de la práctica
compartió un asado con los jugadores más experimentados del
plantel.
Tevez relató -después
del entrenamiento y antes del asado- que no perdió ni un día
de entrenamiento ya que estuvo trotando desde el primer día de vacaciones
que tuvo.
"Yo no me paré ni
un día y cuando el viernes llegué estaba preparado para jugar
y con muchas ganas. No jugué y son decisiones del técnico,
que yo las respeté", explicó.
No obstante, el jugador salvaguardó
la figura del entrenador Miguel Brindisi, negó que el superclásico
sea clave para su continuidad, y lo defendió de todo agravio: "Me
duele que insulten a Miguel. No se merece esas cosas. Es un tipo muy bueno".
En relación con la
proximidad del superclásico, Tevez apuntó que ya se sabe
que "este partido es diferente de todos".
"Acá, ni Boca viene
mal ni River viene mal. Es el partido con el que todo jugador sueña.
La gente quiere que uno esté siempre y uno también. Me molesta
que se diga que uno no quiere estar", desgranó.
Añadió que
"jugar contra River es especial" para él por su condición
de "hincha" de Boca, pero luego recordó que "la última vez"
que actuó en el Monumental le fue "muy bien", tal vez porque no
pensó "tanto como hincha sino como jugador".
Desestimó también
la confianza que tienen sus colegas de River sobre el resultado, admitió
que en ese partido se juegan "más de tres puntos" y advirtió:
"No hablo antes de los partidos. Después del domingo hablamos. Veremos
a ver quién gana. Y el resultado será un golpe anímico
muy grande".
Respecto de la marcha del
certamen, Tevez dijo que está convencido de que queda "un mes y
medio o dos meses de esfuerzo".
"Ahora son todas finales.
Es un campeonato muy difícil. Hay mucha rivalidad. Están
todos los equipos juntos, en cuatro o cinco puntos así que el que
se forme mejor en estos partidos que quedan, lo va a ganar", estimó.
Luego se mostró intrigado
por los análisis del periodismo y reflexionó: "Si se escapa
Boca, se dice que Boca 'afana' si se escapa River, lo mismo. Si están
todos ahí metidos y hay otros equipos meritorios, se dice que es
mediocre, así que uno ya no sabe qué pensar".
Por otra parte, blanqueó
su relación con sus compañeros, al decir que se siente "muy
motivado y orgulloso de vestir la camiseta de Boca.
"Antes del partido contra
Banfield, algunos me dijeron que estaban de acuerdo y otros no. Yo les
di mis razones. Les dije que jugando a un 40 ó 50 por ciento no
rendía para ellos ni para mí. Es preferible que haya faltado
una semana y no tres meses", contó.
También dejó
en claro que le molesta mucho que lo persigan cuando sale con su novia
y le resten intimidad a su vida privada.
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