En una fecha que tuvo como novedad fundamental
el debut de Ricardo La Volpe como técnico de Boca, el equipo de
la Ribera, que de todas formas tiene un partido sin terminar, perdió
la exclusividad de la punta y ahora River y San Lorenzo lo acompañan
en ese viaje.
Parece raro ver en lo más
alto a dos equipos que, cuando se enfrentaron, mostraron grandes diferencias
dentro de la cancha (Boca ganó 7-1), pero desde aquel entonces,
el conjunto dirigido por Oscar Ruggeri no resignó un solo punto,
derrotó a Independiente en el clásico disputado en Avellaneda
y ya goza de los resultados de una buena remontada.
Como contrapartida, fue Independiente
el que resignó –en su propia cancha- la oportunidad de subirse a
lo más alto del Apertura. Sin jugar bien pero sin ser superados
amplieamente por San Lorenzo tampoco, los de Jorge Burruchaga se quedaron
con las manos vacías.
El otro gran protagonista de la jornada
fue River, que tenía todo servido para sumarse a lo más alto
de la tabla y sufrió como en una verdadera final para llevarse los
tres puntos de Jujuy. Lo empezó perdiendo ante Gimnasia y lo ganó
2-1 en el tercer minuto de descuento, gracias al gol de Nicolás
Domingo, un pibe que difícilmente olvidará este día
que le hace honor a su apellido.
El hasta ayer único puntero del
torneo sí que dejó pasar su tren. Ni el más optimista
de los hinchas de Godoy Cruz soñaba con salir ileso de la Bombonera;
sin embargo, su equipo se plantó, aguantó y rescató
un punto más que importante. Difícil reprocharle algo al
DT debutante, que prácticamente no tuvo tiempo para trabajar con
su nuevo elenco.
Racing parece haber perdido todo
tipo de respuestas. Lo dejó en claro al sumar una nueva derrota,
la tercera consecutiva. Fue otra vez por 3-2 aunque a diferencia del partido
ante Argentinos, esta vez los de Reinaldo Merlo estuvieron dos veces al
frente del marcador, pero no supieron aprovechar la ventaja y Arsenal fue
el que sonrió.
Belgrano y Nueva Chicago se repartieron
un punto que les sirve a ambos de cara a su lucha contra los promedios.
En un típico partido “de seis puntos”, igualaron 1-1.
Rosario Central de a poco va encontrando
el rumbo y justificando los refuerzos que contrató para esta temporada,
si bien la tendencia no se refleja del todo en la tabla. Precisamente una
de las caras nuevas, el costarricense Paulo César Wanchope, le dio
el triunfo a los suyos y un golpe más a Estudiantes, que lejos está
de ser el equipo aguerrido de las primeras fechas.
Tras la caída con Independiente
en la fecha pasada, Lanús reapareció con todo y pasó
por arriba a Argentinos en La Paternal, para situarse expectante en la
mitad de la tabla tras un mal comienzo de campeonato.
Newell’s fue otro de los que dio
muestras de recuperación. Derrotó como visitante 3-2 al cada
vez más alicaído Quilmes y cortó una racha adversa
de cinco encuentros sin conocer la victoria.
La otra nota destacada de la fecha
la dio, lamentablemente, la violencia. Colón-Vélez no se
terminó de jugar por culpa de un hincha que arrojó un encendedor
a la cancha y generó un corte en la cabeza del árbitro asistente
Horacio Herrero. Para ese entonces corrían 42 minutos del primer
tiempo y los santafesinos estaban 1-0 arriba en el marcador.

En Gimnasia-River los problemas se registraron
fuera del estadio, cuando un grupo de hinchas de la parcialidad visitante
se enfrentó con la policía. El saldo fue tres heridos y cuatro
detenidos. Los seguidores del conjunto local no se quedaron atrás
y dieron la nota al pelearse entre ellos, en una especie de enfrentamiento
"barrio Mariano Moreno vs barrios Coronel Arias y San Cayetano".
Con otro pobre empate en cero, Banfield
y Gimnasia y Esgrima de La Plata, ambos de pobres campañas, fueron
los encargados de ponerle el broche a esta séptima fecha, que contó
con apenas 21 goles y un nivel de juego que no está a la altura
de un campeonato cada vez más caliente.
Fuente: Infobae |