Con
apenas cuatro años, Jan Silva ya se ganó el mote de “niño
prodigio del tenis”. Todo va demasiado rápido en su vida, a tal
punto que, por iniciativa de su padre, Scott, y bajo el impulso de el chipriota
Marcos Baghdatis, actual número 8 del mundo del circuito profesional,
mudó sus cosas a París para iniciar su carrera deportiva.
Admirador de Andre Agassi, sueña
con entrenarse para llegar algún día a ganar Roland Garros.
Y según dicen los que lo vieron dar raquetazos, el polvo de ladrillo
es la superficie en la que mejor se mueve.
La pasión por el denominado
“deporte blanco” también comenzó desde muy temprano, ya que
con apenas tres meses era un habitué del Gold River Racquet Club,
donde su madre, Mia, daba clases. Con dos años ya sabía manejar
la raqueta, que impulsaba golpes contra un póster de James Blake,
noveno en la clasificación mundial de la ATP.
Baghdatis, que el fin de semana ganó
en China su primer título, lo vio por primera vez en el torneo de
Indian Wells y no dudó en convencer a sus padres de inscribirlo
en la Academia que Patrick Mouratoglou, presidida por su mentor, donde
el propio chipriota ingresó a los 13 años.
Según informa el diario español
As, el encuentro entre Mouratoglou y el pequeño duró una
hora y media y, tras intercambiar algunos golpes en la cancha, se firmaron
los papeles de admisión. Inmediatamente, el directivo consiguió
también trabajo para su padre.
Jan usa una raqueta Roger Federer
26 (junior) y le pega como ninguno de su edad. Incluso se entrena a la
par de niños de hasta 8 años y sigue al pie de la letra todas
las indicaciones como un verdadero profesional.
A saber: peloteo de una hora con
Mouratoglou desde las 9 de la mañana.
Otro rato de práctica con
el preparador físico y luego derecho al ortopeda. A la tarde visita
a un nutricionista. Así completa una jornada en la que pasea su
tenis por todas las ocho canchas del lugar, con el objetivo de intensificar
su juego en todas las superficies.
Tal vez en 2020 ya sea todo un ganador.
Quizás un top ten. Por las dudas, empezó a escribir la historia
desde bien temprano..
Fuente: INFOBAE |