| -El
director de cine Woody Allen, conocido por su ferviente devoción
a Nueva York, está trabajando ahora como promotor de Francia, instando
a los estadounidenses al consumo de papas fritas, al beso francés
y a que viajen a ese país europeo.
En
un vídeo de promoción turística, Allen, cuyas películas
son enormemente populares en Francia, dice que ya es tiempo de dejar atrás
la animadversión sobre la oposición de París a la
invasión de Estados Unidos a Irak, que amargó la relación
de mucho tiempo.
"Recientemente
ha habido mucha controversia entre los dos países, y espero que
ahora los dos países puedan dejar todo atrás y comiencen
a construir lo que realmente ha sido una gran, gran amistad", expresó
en el vídeo, llamado "Enamorémonos otra vez".
El
consejo de turismo está presentando el vídeo en restaurantes
para viajeros por todo Estados Unidos, esperando que aumente el número
de estadounidenses que viajen a Francia, que disminuyó un 15 por
ciento en el primer trimestre del 2003 en comparación con el mismo
período del año pasado.
El
resentimiento estadounidense sobre la posición de Francia se reflejó
de muchas maneras, con algunas personas que invitaron a efectuar un boicot
al queso y al vino francés, y algunos restaurantes cambiaron el
nombre de las papas fritas (french fries) por el de "papas libertad".
Allen,
quien ya ha trabajado antes con la oficina de turismo de Francia, dijo
que no quiere referirse a sus papas fritas a la francesa como "papas libertad".
"Y
no tengo que dar un 'beso libertad' a mi esposa cuando realmente lo que
deseo darle es un beso francés", agregó Allen. |