Giselle
Bundchen blandió con gracia la bandera a cuadros en el Gran Premio
de Brasil.
Era
victoria para Juan Pablo Montoya, y cuando cruzaba la línea se encontró
con la espectacular rubia de metro ochenta de altura.
El
colombiano, al que se lo vinculó sentimentalmente con Shakira, debió
concentrarse en la pista a pesar de todo.
Giselle
es la que más gana y mejor trabaja en su país natal, Brasil,
al que sólo ahora visita, ya que pasa su tiempo en Los Angeles -junto
a su novio-, Milán, Nueva York y París, donde las pasarelas
la convocan.
Giselle
cumplió mucho mejor que Pelé la función, porque el
crack del fútbol quedó extasiado viendo pasar a Michael Schumacher
y no bajó la bandera, hace dos años. La diva de las pasarelas,
en cambio, dio la tradicional venia de la victoria a Montoya (Williams),
seguido a un segundo por el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren).
Tercero
llegó el local Rubens Barrichello (Ferrari), y el campeón
del mundo sólo obtuvo el séptimo puesto.
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