Noticias de Actualidad Nacional Buenos Aires Argentina
Búsqueda personalizada
banner_chico
barra_izquierda
Averlo.com
 Turismo
 Mujer 
 Internet
 Ecología
 Ciencia/Tecnología
 Salud y Fitness
 Espectáculos
 Música - Mp3
 Amor & Parejas
 Horóscopo
Entretenimiento
 Biografías Actores
 Noticias Insólitas
 Juegos
 Cool Wallpaper
 Postales Digitales
Servicios
 Todo para tu Web
 Diarios principales
 Sitios Recomendados
 Traductor
 Buscadores
 Buscador de Icq
 Foros temáticos
 Zona - Chat
Especiales Modelos
 Carolina Ardohain
 María Eugenia Rito
 Anna Kournikova
 Argentina Top Model
 Famosísimas
 Internacional Top Model
 Chicas Fierro
 Fanáticas del Futbol
 Cuerpos Pintados
Zona Adultos
 Zona - Erótica
 Sexy Foros
 Sexy Wallpapers
 Martes 22 de Abril del 2003
Gases y heridos en un choque entre la Policía, obreros y grupos de izquierda
Fue frente a la textil Brukman, en el barrio de Balvanera. Un grupo de trabajadores intentó volver a ocuparla y se desató una batalla campal.
.
La tensión estaba en el aire. De un lado, unos 400 policías armados, con cascos y escudos. Del otro, empleados de la textil Brukman y cientos de manifestantes de grupos piqueteros y de izquierda. Desde el domingo, los obreros repetían que iban a entrar a la fábrica. Sí o sí. Parados ayer frente a las vallas policiales, estaban en franca negociación con el comisario a cargo del operativo. Habían decidido esperar un poco más cuando un joven encendió la mecha: tiró una valla y desató la represión. De un lado volaban gases lacrimógenos y balas de goma. Del otro, piedras.

En segundos, cientos de personas corrían sin saber hacia dónde. En los alrededores había un gran despliegue policial. Un grupo de trabajadoras de Brukman sí supieron qué hacer: fueron, decididas, hacia la puerta de la fábrica. No pudieron llegar. Una nube blanca y vomitiva —la de los gases lacrimógenos— copó la esquina. Un periodista italiano le decía a un cronista de Clarín: "No lo puedo creer. Está lleno de cámaras y reprimen igual".

Los incidentes se extendieron a varias cuadras a la redonda. Los manifestantes hacían barricadas con lo que podían —macetas, carteles de publicidad, bolsas de basura y hasta letreros indicadores de las calles—. Festejaron cuando volcaron un auto y lo prendieron fuego. Hubo más de cien detenidos y 28 heridos. 

Estaba claro que ayer no iba a ser un día más. La fábrica textil de la avenida Jujuy al 500 había sido desalojada el viernes pasado, en el tercer intento de desalojo que hubo desde que los trabajadores comenzaron a manejar la fábrica por su cuenta, el 18 de diciembre de 2001. El viernes, 200 policías entraron con una orden firmada por el juez Jorge Rimondi.

El domingo los trabajadores (la mayoría mujeres) ya habían intentado entrar. Pero decidieron esperar hasta ayer, para ver el resultado de la amplia convocatoria que hicieron en busca de apoyo. El PST, la CTA, el Polo Obrero, la Corriente Clasista y Combativa, el Movimiento Territorial de Liberación, el Movimiento Aníbal Verón y Barrios de Pie estuvieron entre los convocados.

A media tarde los manifestantes ocupaban Jujuy entre México e Independencia. Estaban los ceramistas de Zanón y un grupo de activistas internacionales que se solidarizaron con las trabajadoras. Entre las presencias internacionales se destacaba la de Naomí Klein, la autora de No Logo, la "biblia" de los activistas antiglobalización.

"Estamos decididas a entrar", dijo una de las trabajadoras de Brukman, vestida con un guardapolvo celeste, a las 11 de la mañana. "El caos y la violencia que se genere será responsabilidad del Gobierno nacional", dijo a Clarín, después de una asamblea, Iudi Fernández, uno de los empleados. A metros de ahí, sobre la avenida Jujuy, se veían montoncitos de piedras y algunas botellas molotov preparadas por los manifestantes, que estiraban sus gomeras, mientras que las manzanas de los alrededores se iban cubriendo por policías en carros de asalto.

Cuando faltaban quince minutos para las cuatro de la tarde, una columna llegó a la esquina de Jujuy y México. Con la cara con restos del limón que se habían puesto para evitar los efectos de los gases lacrimógenos, los 58 trabajadores de

Brukman avanzaron tomados de los brazos. Los acompañaban la legisladora Vilma Ripoll y las Madres de Plaza de Mayo. 

Piqueteros, asambleístas y organismo de derechos humanos gritaban: "Brukman es de los trabajadores y al que no le gusta se jode, se jode".

Así llegaron hasta la vallas que desde el jueves estaban frente a la fábrica. Detrás, más de 70 policías de la Federal formaban un primer cordón en el que apenas quedaba espacio para pasar. Del otro lado, el vallado iba hasta la esquina de la avenida Belgrano. A simple vista había casi 400.

Las vallas del lado de la calle México no llegaban hasta la esquina: dejaban 15 metros que coincidían con una estación de servicio. Los que se refugiaron ahí terminaron detenidos: entre ellos el candidato a vicepresidente por Izquierda Unida, Marcelo Parrilli, y el periodista Miguel Bonasso, quien anoche denunció por TV que la Policía disparó balas de plomo durante la represión.

También denunciaron lo mismo las diputadas nacionales María América González y Marcela Bordenave.

A eso de las 5 de la tarde el comisario Roncatti se acercó a las vallas. "Queremos que se dirija a las autoridades, para que le ordenen que retiren a la Policía", le pedían. "No va a pasar, señora. Tengo la orden de no dejarlos pasar", contestaba. Luego de un tira y afloja, con el megáfono en mano, la vocera de los trabajadores, Celia, le dijo a la gente: "Nos pide media hora para hablar con el juez". Los manifestantes silbaron.

Mientras tanto, el celular de Juan María Ramos Padilla, abogado de la APDH, no paraba de sonar. Informaba de las negociaciones que se intentaban hacer en el Ministerio de Trabajo. A esa reunión no fueron ni los obreros ni los representantes de la empresa. Se pospuso para hoy a las 11.

Fue en ese momento, a las 17.34, cuando un joven de unos 25 años tiró la valla. En segundos llegaron los gases y las piedras. En Independencia y Jujuy una molotov pegó muy lejos de su blanco, un coche policial. Las detonaciones fueron constantes durante más de media hora.

En la estación de servicio de esa esquina un grupo de fotógrafos y periodistas intentó atravesar el cordón policial. Los forcejeos terminaron con más piedrazos de manifestantes y más gases policiales.

La avenida Independencia fue el escenario de la batalla. Los manifestantes se recluyeron en la sede de la Facultad de Psicología de Independencia al 3000. Un grupo de ellos rodeó un Renault 12 en el que, según afirmaban, viajarían policías de civil. Sus ocupantes se bajaron y los jóvenes dieron vuelta el auto y lo prendieron fuego. Ardió durante 15 minutos.

También apareció un policía que trabajaba de consigna en un garaje, y fue rodeado por manifestantes que le pegaron. Fue rescatado por una ambulancia del SAME que se retiró bajo una lluvia de piedras.

Anoche la tensión no bajaba. Unas mil quinientas personas se concentraban en la calle Urquiza, a metros de la comisaría 8ª. Leían la nómina de detenidos y pedían por su libertad. "Esto fue una cacería", dijo un manifestante, apenas contento con los cacerolazos que recibieron la llegada de los piqueteros a esa cuadra.

La fábrica Brukman seguía rodeada por cientos de policías que cenaban sobre sus carros de asalto. Con cascos y escudos, parecían prepararse para otra batalla.

.
Fuente: Clarin

Volver por donde vine
Noticias de hoy
Resumen Mensual

barra_derecha  
.
barra_nombres  
Averlo.com - Averlo.com.ar Copyright © 1999 - 2007 : Normas de Confidencialidad : Colabora : Mapa del Sitio : Publicidad
.