| No
será un verano fácil en materia energética. Nadie
está en condiciones de pronosticar que habrá cortes de luz
y tampoco nadie puede garantizar el normal suministro. Sí existe
una certeza técnica que, lejos de la ebullición política
que genera la escasez, preocupa tanto al Gobierno como a los empresarios
generadores de electricidad: habrá que esforzarse bastante para
evitar problemas con la llegada del calor.
Así
lo reconoce el informe anual de riesgos de Cammesa, la empresa mixta (público-privada)
que rige el sistema eléctrico y que preside el secretario de Energía,
Daniel Cameron. El documento fue elaborado en febrero pasado, pero no se
había hecho público hasta hoy; describe el estado de la oferta
de aquí hasta 2008 y, según generadores consultados ayer
por LA NACION, sus términos mantienen plena vigencia.
El
trabajo habla de una situación "extremadamente dificultosa" para
los días de calor, tanto del verano que pasó -en el que finalmente
sólo hubo cortes en la distribución por saturación
en las líneas- como en el próximo, para el que se espera
un escenario más comprometido.
Fuentes
del sector consultadas ayer dijeron incluso que los supuestos utilizados
en el informe de Cammesa eran, en aquel momento, más optimistas
que los actuales, por lo que el contexto podría ser peor. Entre
otras razones, porque la construcción de las centrales eléctricas
que se prevén está retrasada y porque se emplea hoy, por
ejemplo, un 10% más de fuel oil que el inicialmente proyectado para
las usinas.
En
público, el Gobierno, por el contrario, afirma que la cuestión
estará controlada y que no hay por qué alarmarse. "No politicemos
el asunto -dijo a LA NACION, días atrás, un funcionario del
área-. Con los plazos de las usinas venimos bien y se están
haciendo obras de transporte eléctrico históricas, de las
que nadie habla."
El
informe afirma que, si no se incorpora nueva oferta, se ingresará
"paulatinamente en una crisis de insuficiencia de generación eléctrica".
Además, agrega, que para el normal abastecimiento se deberá
cortarle más gas a Chile en 2007.
Hasta
el año pasado, este trabajo se difundía sin restricciones.
Pero los inconvenientes energéticos han cambiado algunos usos y
costumbres comunicacionales: por decisión de Cammesa, ya no se da
a conocer públicamente, sino sólo a directores y asociados.
"El sector ingresó en 2004 en un estado crítico por efecto
de la escasez de gas natural -describe- y, a partir de 2006, ingresará
paulatinamente en una crisis de insuficiencia de generación eléctrica
de no incorporarse en breve nuevo equipamiento que aporte energía."
Ayer,
el presidente Néstor Kirchner volvió a negar la existencia
de una crisis energética. Pero la situación preocupa al Gobierno.
Aunque no ha logrado, hasta ahora, consensuar algunas medidas: por ejemplo,
Cameron quiere cambiar el horario y subir castigos a quienes consuman más,
pero Kirchner se opuso. En la Casa Rosada se vive cualquier idea de ese
tipo como un reconocimiento de la crisis y, más aún, un síntoma
de debilidad frente a las críticas.
El
informe es ajeno a esa discusión. Y advierte, por caso, sobre problemas
para los días de alto consumo. "Se evalúa como extremadamente
dificultosa la operación durante semanas calurosas del verano 2006/2007
con bajas reservas o potenciales ENS (energía no suministrada) de
potencia/energía; aunque mitigable con recursos extraordinarios
(por ejemplo, una flexibilización en las normas de manejo de agua
de las centrales de Comahue)".
Esas
formas de mitigar la escasez le han significado un récord al sistema:
se trata de la primera vez en la historia que se alteran las normas de
legislación previstas para el Comahue. Se deja correr un poco más
de agua por los ríos Limay, Negro y Neuquén, algo que debe
hacerse de manera paulatina y cuidadosa, para no afectar los cultivos de
frutas de las orillas.
Algo
parecido pasa con las normas para el almacenamiento en los embalses. Se
elevaron los niveles de agua. Un técnico que conoce el sector lo
describió ayer con una alegoría: "Es como decir que en casa,
como regla, la nena no puede volver nunca después de las 12. Bueno,
ahora, estamos dejando a la nena volver a la 1. Ojo, no son actos irresponsables.
Se está aplicando con precaución".
El
informe preveía para este año cosas que ocurrieron. Decía
que el sistema estaba preparado para cubrir el alza de la demanda, con
reservas decrecientes, sin inconvenientes significativos de suministro
de combustible, pero requería, entre varias condiciones, de gas
de emergencia de las exportaciones a Chile y de importación de electricidad
de Brasil. Ambas cosas se cumplieron.
"El
2007 -agrega- se prevé con dificultad para el abastecimiento si
no se incorpora capacidad de transporte de gas que asegure el funcionamiento
de los ciclos combinados en invierno."
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