| El
proyecto de Educación Sexual porteña podría convertirse
en ley antes de fin de año y comenzaría a regir en 2007.
Hoy se dará un paso trascendental en ese sentido cuando el ministro
de Educación porteño, Alberto Sileoni, se reúna con
integrantes de la Legislatura.
Finalmente,
se acordó que los contenidos elaborados por el Gobierno comenzarán
a aplicarse en preescolar y que, luego, se irán distribuyendo en
diferentes materias a lo largo de la EGB. En este camino, ya está
decidido que el Ministerio de Educación seleccionará los
temas y la forma en que deberán enseñarse, y los establecimientos
educativos integrarán ese temario a los “valores de su ideario y
las realidades de su proyecto educativo”, según publica Clarín.
Entre
los legisladores autores del proyecto, hay confianza en que la ley será
aprobada y adelantaron que ya están trabajando en los contenidos
y diagramando la capacitación para los docentes que la dictarán.
Cabe
aclarar que no se tratará de una materia por sí sola, sino
que la Educación sexual apuntará a una serie de tópicos
“transversales” que se darán en las distintas materias.
A su
vez, se está capacitando a los inspectores para que controlen que
las escuelas cumplan con la obligación de dictarla. También
se buscará integrar a los padres en algunos de los conteniLa subsecretaría
de Atención a las Adicciones del Gobierno Bonaerense realizó
un sondeo en las zonas más empobrecidas para determinar el consumo
de drogas. Las cifras de la pasta base sorprendieron por su importante
crecimiento y alcance.
Casi
la mitad de hombres de entre 14 y 30 años consume paco, según
reveló este estudio sobre 643 viviendas de una villa del sur del
Gran Buenos Aires.
De
un total de 13,8 por ciento de vecinos que consumen drogas ilegales, el
47,2 por ciento opta por el paco. En menor medida se elige la marihuana
(35,9 por ciento) y la cocaína (15,8 por ciento), según las
estadísticas difundidas hoy.
El
consumo del paco altera el comportamiento y aliena. "No sólo forma
parte de un grupo social que vive situaciones de aislamiento social debido
a la pobreza estructural sino porque, además, su propio uso del
paco lo convierte en alguien con el que debe asegurarse una distancia protectora
separándolo de su familia, su grupo y sus vecinos", explicó
el doctor en psicología Hugo Miguez, integrante del Conicet, al
diario Clarín.
Esta
droga es fumada por un 68,6 por ciento de entrevistados diariamente. Las
dosis son constantes, ya que el efecto dura pocos minutos. Cada una cuesta
un peso. En ocasiones, se llega a cometer actos ilícitos para poder
acceder a ellas: el 60,3 por ciento de los encuestados reconoció
haber robado.
El
adicto se siente perseguido y paranoico. Su consumo sólo lo aísla
de su ambiente y lo lleva a fumar en mayor medida.
|