| Una persona
que consuma tres o más vasos de jugo a la semana tiene un 76 por
ciento menos de posibilidades de desarrollar la enfermedad que la que toma
un solo vaso en ese mismo período, según los científicos
del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (Tennessee).
El mal de Alzheimer es una enfermedad
neurológica, progresiva e incurable que afecta principalmente a
los mayores de 65 años. Sus primeros síntomas de pérdida
de memoria degeneran en demencia y en la muerte.
Las conclusiones sobre las bondades
de los jugos fueron extraídas de un estudio realizado a 1.836 personas
el cual incluyó un análisis de sus respectivas dietas, así
como de las funciones intelectuales cada dos años por un período
de diez.
Después de considerar factores
como el consumo de tabaco, la educación, la actividad física
y el consumo de calorías, los científicos descubrieron que
quienes bebían jugos de vegetales tres o más veces a la semana
tenían un 76 por ciento menos de posibilidades de desarrollar la
enfermedad que los que tomaban un solo vaso.
Ese beneficio parecía aumentar
en los sujetos que tenían un marcador genético vinculado
a la enfermedad.
Originalmente los científicos
pensaban que el alto consumo de vitaminas antioxidantes (las vitaminas
C, E y el carotene) podrían tener un efecto neutralizador del Alzheimer.
Sin embargo, las últimas investigaciones
clínicas han echado por tierra esa teoría.
"Nuestra idea era que el componente
básico no estaba en las vitaminas, creíamos que había
algo más", señaló el profesor de medicina Qi Dai,
que dirigió la investigación
Según el científico,
la clave podía estar en otro tipo de antioxidantes químicos
llamados polifenoles que abundan en los tés, los jugos y los vinos.
La mayoría de los polifenoles
puede encontrarse en la piel o cáscara de las verduras y frutas
y los últimos estudios en animales han señalado que neutralizan
la decadencia intelectual y física típica del envejecimiento. |