El profesor
Offord y su equipo, que han hecho los experimentos en los laboratorios
de la Universidad de Ginebra, han trabajado durante siete años en
la experimentación en monos de esa molécula microbicida,
denominada PSC-RANTES, informa hoy el diario "La Tribune de Geneve".
Asimismo se indica que se
espera que la primera experimentación en humanos se haga a lo largo
de los próximos doce meses, aunque un tratamiento activo tardará
años en llegar al público.
El periódico indica
que el producto se ha concebido pensando en los países en desarrollo
y para que sea utilizado por mujeres.
El equipo de científicos
ha realizado sus experimentos en el departamento de Biología estructural
y de Bio-informática de la Facultad de Medicina de la universidad
ginebrina y sus resultados serán publicados en la revista estadounidense
"Science".
El profesor Offord, en declaraciones
a "La Tribune", indicó que "la particularidad de esta proteína
es que puede ser utilizada como un microbicida. Es decir como una sustancia
que, en forma de espuma o de crema, podría aplicarse sobre las mucosas
de los órganos genitales para prevenir la infección por el
virus del sida".
La eficacia del tratamiento
se prolongará durante 24 horas, dijo el investigador.
Agregó que los experimentos
realizados en hembras de macacos en un laboratorio de Luisiana (EEUU) resultaron
en que los animales a los que se les aplicó la PSC-RANTES no fueron
infectadas por el virus VIH.
Esa proteína creada
artificialmente se deriva de otra humana (RANTES), que tiene características
antivirales y es una sustancia secretada por el cuerpo humano en pequeñas
cantidades.
La proteína RANTES,
por ejemplo, es la encargada de ordenar a los glóbulos blancos que
reaccionen cuando se sufre una herida. Funciona fijándose a la superficie
del glóbulo mediante un pequeño receptor (CCR5). Los científicos
descubrieron en 1996 que el virus que causa el VIH utilizaba ese receptor
para colocar su genoma en el interior de la célula y contaminarla.
El profesor Offord indicó
que el tratamiento futuro se dirigirá principalmente "hacia las
poblaciones de los países en desarrollo, donde se contabilizan en
la actualidad el 95 por ciento de infecciones vinculadas al VIH".
En la actualidad hay 38 millones
de personas en el mundo que son portadores del virus del sida. El científico
dijo también al diario ginebrino que una vez que ese producto llegue
al público su coste previsto en los países industrializados
sería aproximadamente el mismo que el de los preservativos.
Los experimentos de Offord
y su equipo han sido financiados por el Fondo Nacional Suizo para la Investigación
Científica (FNRS), así como por el Instituto Nacional de
Salud de EEUU y la empresa biotecnológica estadounidense Greyphon
Terapeutics.
Fuente averlo