| ¿Cuál
es el motivo de este brote? ¿Por qué son tantas
las personas que los sufren?¿Cuáles son las diferencias entre
ellas? Es lo que los especialistas explicaron en un informe al que InfoBAE.com
tuvo acceso.
Después de la crisis que atravesó
el país en el año 2001, muchos argentinos comenzaron
a padecer nuevos trastornos psíquicos que ya eran tendencia en grandes
ciudades industrializadas.
El ritmo de vida, las exigencias,
el estrés, las conductas sociales, la falta de comunicación,
de relajación y la competencia excesiva, son, entre otros asuntos,
los principales factores de las nuevas enfermedades psicológicas.
Los especialistas aseguran que este
grupo de patologías psíquicas se suman a las ya tradicionales
como los problemas de la infancia no resueltos y situaciones puntuales
como, entre otras, haber sido víctima de un delito, muerte de alguien
cercano o una frustración significativa.
Todas estas enfermedades pueden ser
tratadas para tener una mejor calidad de vida si quienes la padecen acceden
a tratarse. Con un diagnóstico de la enfermedad y el tratamiento
terapéutico adecuado los pacientes pueden encontrar un gran alivio
en menos tiempo del que creen.
Generalmente cuando el tratamiento
consiste sólo en medicación, los síntomas vuelven
a aparecer cuando se deja de las pastillas, por eso es necesaria la psicoterapia.
Si bien todas
estas enfermedades se basan en trastornos psíquicos con síntomas
físicos, existen diferentes tipos:
Trastorno
de ansiedad
Está asociada a preocupaciones
excesivas que a las personas les resulta difícil de controlar. La
ansiedad persiste en el tiempo, durando más de seis meses. Es generalizada,
y no se restringe a una situación en particular como las fobias.
Provoca un malestar significativo
o deterioro de las relaciones familiares, sociales, laborales o de otras
áreas importantes de la actividad de la persona. Son tensiones crónicas,
aunque nada parezca provocarlas. El padecer del trastorno significa anticipar
siempre un desastre.
Frecuentemente la raíz de la
preocupación es difícil de localizar.
Lo normal es que se inicie después
de los 20 años. El curso es de carácter crónico pero
fluctuante, con agravamientos que coinciden con períodos de estrés.
Fobias
Se caracteriza por sentir un miedo
irracional, las personas son consciente de ello pero igualmente tratan
de hacer todo lo posible para evitar las situaciones que les producen tal
sensación. Sienten una gran ansiedad antes de que ocurran los hechos
temidos, lo que produce que cuando realmente se enfrente a la situación
temida, ésta sea llevada a cabo en peores condiciones. Esto se debe
a que el estado de nerviosismo provoca un aumento de la ansiedad.
Puede ser que el miedo sea generalizado,
como ser en la mayoría de las relaciones sociales o a situaciones
que implican una cierta interacción con las personas, o específico,
que son las que se dan en determinadas situaciones, como puede ser hablar
en público.
Usualmente, comienza en la niñez
o adolescencia, cualquier persona puede padecerla y sin tratamiento puede
durar muchos años o toda la vida.
Ataques de
pánico
Es un trastorno basado en la ansiedad,
pero tiene la diferencia de presentarse inesperadamente, aparentemente
sin causa y frecuentemente causan incapacidad.
Es una enfermedad real, no duran mucho,
pero son tan terribles que parecen durar una eternidad. Es frecuente que
se lo confunda con una afección cardiaca o cualquier otra enfermedad
que amenaza la vida. Los que lo padecen acuden a los hospitales donde se
le hacen pruebas exhaustivas para eliminar la existencia de otros males.
Se produce porque el “sistema de
alarma” del cuerpo (conjunto de mecanismos mentales y físicos que
le permiten a una persona hacer frente a una amenaza), entra en acción
sin que sea necesario o cuando no hay peligro. |