Los
complementos de vitamina D reducen en casi a la mitad el riesgo de desarrollar
cáncer de páncreas y los científicos estudian ahora,
si lo mismo ocurre cuando se obtiene esa vitamina del sol o los alimentos.
La investigación la dirigió
Halcyon Skinner, de la Universidad Northwestern en Chicago (Illinois),
y fue publicada en un artículo por la revista "Cancer Epidemiology
Biomarkers and Prevention".
El cuerpo humano produce la vitamina
D cuando la piel está expuesta a la luz del sol, y la obtiene de
algunos alimentos como pescado, huevos e hígado.
Millones de personas reciben dosis
adicionales si ingieren regularmente píldoras de vitaminas.
El estudio dirigido por Skinner encontró
que las personas que reciben a diario la dosis de vitamina D recomendada
por el Gobierno de EEUU, que es de 400 unidades internacionales (UI), tienen
un riesgo 43 por ciento menor de desarrollar cáncer de páncreas
que los que no toman esos complementos.
Las personas que ingieren cada día
dosis de menos de 150 UI, tienen una reducción del 22 por ciento
en el riesgo de ese tipo de cáncer, que es la cuarta causa de muerte
por cáncer en Estados Unidos.
Para su estudio los investigadores
examinaron los datos de dos encuestas de largo plazo en la que participaron
46.771 hombres con edades entre 40 y 75 años, y 75.427 mujeres con
edades entre 38 a 65 años.
De acuerdo con las cifras de la Sociedad
Estadounidense del Cáncer, cada año se diagnostican unos
32.000 casos de cáncer de páncreas en EEUU y sólo
el 5 por ciento de los pacientes sobrevive más de 5 años.
"Dado que no existe un examen específico
para la detección del cáncer de páncreas, es esencial
la identificación de los factores de riesgo que podamos controlar
para el desarrollo de medidas preventivas", indicó Skinner.
Un estudio publicado el mes pasado
en la misma revista y dirigido por Yan Cui y Thomas Rohan, del Departamento
de Epidemiología y Salud Pública del Colegio Albert Einstein
de Medicina, en Nueva York, encontró una relación entre la
vitamina D y el calcio, y el riesgo de cáncer de mama.
"La vitamina D y el calcio están
relacionados en el metabolismo y son factores dietéticos altamente
interrelacionados", señaló Cui.
"Los estudios experimentales han
mostrado sus efectos anti-cancerígenos debido a su participación
en la regulación de la proliferación, diferenciación
y muerte natural de las células normales y las malignas en el cáncer
de mama".
Fuente: http://www.salud.com