| 'Imperial
Glory': un cóctel con lo mejor de la estrategia
Agotada
la franquicia de 'Commandos', Pyro Studios no deja de trabajar. De hecho,
la primera planta del edificio de Pyro en la madrileña calle García
Noblejas no descansa, y el martes nos dieron a probar un aperitivo de lo
que su criatura puede dar de sí. El nuevo juego tiene título,
'Imperial Glory'; fecha de salida, un indefinido "comienzos de 2005" y
género. Como no podía ser menos: estrategia.
Esta
cata sin ratón –los invitados nos limitamos a asistir a las evoluciones
de Iñigo Vinós, responsable de comunicación de la
compañía– dejó un regusto a 'Europa Universalis 2'
combinado con 'Total War', con unas gotas de 'Empire Earth' y un toque
de 'Risk'. En definitiva, un cóctel de lo mejorcito de cada uno
de los subgéneros de los juegos de estrategia y nada que ver con
los lanzamientos anteriores de la marca de Ignacio Pérez Dolset.
No se ha aprovechado ni 'Commandos' ni 'Praetorians'.
'Imperial
Glory' nos sitúa en pleno siglo XIX con una Europa en estado de
redistribución y con cinco contendientes: Gran Bretaña, Francia,
Prusia, Imperio Austrohúngaro y Rusia. Curiosamente, y pese a estar
desarrollado en España, nuestro país sólo va a contar
como campo de batalla o bocado para uno de los cinco grandes. En fin, cosas
de la Historia.
Como
cualquier juego de este género que se precie, en 'Imperial Glory'
deberemos hacer caso a múltiples factores. Aquí no vale acumular
el máximo número de tropas posibles y lanzarlas contra el
enemigo. Habrá que utilizar el arte de la política, la diplomacia,
el comercio, la gestión de recursos y, cómo no, dominar el
árbol de la investigación tecnológica.
Hasta
aquí poca novedad: los mimbres parecen los mismos con los que se
arman otros juegos, cambia cómo se presenten, como se valore cada
uno y cómo los gestione la inteligencia artificial, pero eso no
lo podremos comprobar hasta que estemos a los mandos de uno de esos imperios
–y conste que tenemos ganas de hacerlo–.
Donde
sí se nota un afán de diferenciación –además
de intentar conjugar los diversos subgéneros– es en el planteamiento
de las batalla, porque al final, por más diplomáticos y comerciantes
que queramos ser, siempre llega la guerra (si no que se lo pregunten a
la Historia). Aquí no vale armarse hasta los dientes y lanzarse
a una melé. Aquí es donde se pone a prueba al estratega.
Hay que conocer el terreno y aprovechar sus características, guarecer
tropas en los edificios, utilizar la orografía para obtener ventaja
sobre el adversario y desplegar las tropas con buen tino. Eso en tierra,
donde asistiremos a los enfrentamientos en una cincuentena de escenarios
en tres dimensiones.
En
mar –sí, también habrá batallas navales– la cosa cambia.
Por cierto, el mar es uno de los grandes aciertos del equipo de desarrollo
(se apreciará, por supuesto, con un buen ordenador dotado de su
correspondiente tarjeta gráfica, porque si no más vale olvidarse).
En
este caso hay que armarse de paciencia y aprender a sacar partido del viento,
aunque no sólo. También contará el tipo de munición
y la formación de la tripulación (a pesar de que no se verá
en la cubierta). Podemos intentar desarbolar los navíos enemigos
para abordarlos o cañonearlos para hundirlos.
Igual
que sucede en la serie 'Total War', a la hora de combatir uno puede comandar
sus unidades o dejarlas en las manos del ordenador, pero aquí se
añade una tercera posibilidad y es asistir como espectador.
Y ¿qué
hay del juego en red? La verdad es que poco. Los desarrolladores de Pyro
han optado por dejar aparte la estrategia por turnos y centrarse en las
batallas. Podrán participar hasta cuatro jugadores divididos en
dos bandos. No es su punto fuerte, pero menos es nada, y el conjunto apunta
unas maneras de número uno en las listas de más vendidos,
y eso que éste no es el género que más se lleva.
Estrategia
a la española
¿Quién
no ha oído hablar de 'Commandos'? ¿Y de 'Praetorians'? Los
dos llevan el sello de Pyro, la única compañía de
software de entretenimiento española que compite de tú a
tú en el mercado internacional del videojuego, un mercado por cierto
que desde hace dos años mueve más dinero que la industria
cinematográfica. Desde que comenzó a funcionar en 1996, los
cuatro títulos que ha lanzado se han colocado en distintos países
en los primeros puestos de los más vendidos. Primero fue 'Commandos:
Behind Enemy Lines' que en 1999 fue número uno en las listas de
ventas de 17 países. En octubre de 2001 publican la segunda entrega:
'Men of Courage' y en 2003 hacen doblete con 'Praetorians' y la tercera
y última entrega de 'Commandos: Destination Berlin'. En total han
vendido más de cuatro millones de juegos, y tal y como andan los
niveles de 'piratería' es posible que estén en unos 10 millones
de hogares.
Pero,
a pesar de que el éxito les haya sonreído con mucha más
fuerza, Pyro no han sido los únicos que se han apuntado a desarrollar
videojuegos en uno de los países europeos más atrasados en
la llamada Sociedad de la Información. Ahí quedan Dinamic
Multimedia, Rebel Act con su 'Blade', Alcachofa Soft, Zeta Multimedia o
FX, cuyos títulos también han subido al podio de los más
vendidos.
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