“El spam crece día a día
y no hay nada que lo pare. Se apoderan de diversas máquinas y al
mismo tiempo evolucionan en la mecánica para desarrollar los ataques.
Hoy es muy difícil que los sistemas actuales reconozcan el texto
que viene dentro de una imagen en un correo spam. Nosotros tenemos nuestro
propio desarrollo que lo identifica y combate. Estamos como 8 meses delante
del resto de la industria. Es decir, cuando algo se vuelve masivo ya tenemos
una solución para nuestros clientes desde hace tiempo”, aseguró.
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Para ejemplificar qué
tanto crecen estas amenazas, Andres Muchinik director de Global Software
Argentina -la distribuidora de las soluciones-, dio un ejemplo claro: “Hablamos
con una empresa líder de comunicaciones. En febrero de 2006 tenían
22.000 correos por día, de los cuales sólo el 11% era “bueno”.
En noviembre ya recibía 45.000 mails, pero bajó a 9% la tasa
de correo “bueno”. La tendencia era imparable, había una explosión
de correo entrante y la gente no podía trabajar, lo que finalmente
baja la productividad ya que los empleados terminan perdiendo más
tiempo en revisar su correo”. |
Pero el alza en el número de
correos basura no es el único problema que enfrentan las empresas.
“Los ataques que se ven con más frecuencia se relacionan con una
gráfica con texto. Para ello debimos desarrollar algoritmos que
permiten identificar y comparar los siguientes correos que lleguen. Si
son iguales o similares nuestras herramientas los combaten. Esta es la
tecnología que usamos para proteger las máquinas”, dice Sánchez
y agrega que “en seis meses hay algo nuevo y por ello debemos desarrollar
más filtros, tecnologías que combatan de forma más
efectiva el spam”.
Para liderar un mercado cada vez
más complejo, desde Barracuda aclaran que reciben “información
de manera constante de los proveedores de internet y los mismos usuarios.
Uno puede marcar algo como no deseado, sospechoso y bloquearlo en su máquina
para que el resto de los equipos también lo reconozcan como no deseado.
En sólo una hora, nuestras máquinas centrales ven si eso
se repite en otros clientes. Si es así se lanza un alerta. Es decir,
en apenas una hora ya existe una manera viable de bloquearlo en todos los
sistemas alrededor del mundo”.
“También poseemos soluciones
para los correos salientes. Quizás no interese saber qué
se envía, pero sí la frecuencia: si un equipo manda 15 correos
en 30 minutos estamos posiblemente ante una situación no deseada.
Entonces se puede parar la actividad de este virus o emisor de spam al
hacer una pequeña configuración”, explicó el ejecutivo
de Barracuda.
Programas
espía
Las empresas también pueden
ver afectada su productividad al perder el control de las actividades que
realizan sus empleados cuando están en internet.
Esto puede ser por la propia actividad
del empleado o por el ingreso a los equipos de programas espía,
más conocidos como spyware.
“El problema más grande que
existe en una empresa es el control de la seguridad. El spyware entra con
sólo abrir una página web y nadie se da cuenta. El de informática
sabe que algo pasa porque se le consume el ancho de banda, las máquinas
sacan información en cualquier horario y la red se pone lenta”,
dijo Sánchez.
Si bien en estos casos la solución
de seguridad limpia el equipo, algunas empresas pueden ir más lejos
gracias a los avances de la tecnología.
“Se puede filtrar el contenido, monitorear
o bloquearlo sutilmente con un mensaje en la pantalla que diga, por ejemplo:
‘Playboy no es un lugar del cual obtener información para el trabajo’.
Si el empleado clickea sobre la opción ‘Continuar’ sabe a qué
se expone”.
Pero la pérdida de productividad
por examinar sitios eróticos o armar una salida con amigos no se
compara con el robo de datos.
A modo de ejemplo, Muchinik recuerda
“un programa espía medía la cantidad de caracteres en algunos
documentos. Si encontraba algunos con 16 o más dígitos, asumía
que era una tarjeta de crédito. Seguramente, muchos podían
ser eso y otros no… pero la información salía igual hacia
el hacker. Está comprobado: esos datos se guardan en las computadoras
junto a otros, como una compra online”.

Moderno
modelo de negocio
Ambos ejecutivos reconocieron que
en la Argentina crece el interés por este tipo de soluciones debido
al creciente riesgo que se corre y también a los mejores precios
que se manejan.
Ante esta situación, Barracuda
y Global Software se propusieron cambiar el modelo: “Las soluciones que
se ofrecen hoy se relacionan con comprar software para combatir el spam,
otra para virus… nuestra idea es entregar una solución completa”.
“A diferencia del resto de la industria,
nosotros no tenemos licencias por usuario y por año. El modelo que
tienen asimilado las empresas del sector es el de la televisión
por cable. Como los usuarios no saben esto, cuando se vence la suscripción
no pueden seguir usando el software”, explicó Muchinik.
En igual sentido, dijo que “cambiamos
el paradigma del negocio con su modelo de precio por appliance. Nuestro
límite está dado por el tipo de equipos que los usuarios
nos piden les instalemos y no por la cantidad de licencias”. “Es como vender
un periódico con licencia a tres personas, la cuarta no puede leerlo.
Bueno, nosotros no hacemos eso”, apuntó Sánchez.
Nuevo equipo
Ambos ejecutivos se encuentran realizando
una gira por América Latina para presentar Load Balancer, solución
para balanceo de cargas que integra el equilibrio del servidor y la previsión
de intrusión de red en una aplicación sencilla de usar.
El nuevo equipo proporciona alta
disponibilidad en caso de falla de un servidor para asegurar la continuidad
de servicios, la distribución de tráfico a través
de múltiples servidores y la protección integrada de intrusiones
de red.
Para reducir al mínimo la
administración en curso asociada con la seguridad, Barracuda Load
Balancer agrega capacidad para prevención de intrusiones no autorizadas
mediante un sistema automático de actualización por hora
desde Barracuda Central, espacio constituido por ingenieros que continuamente
supervisan y actualizan las defensas contra las nuevas amenazas de internet.
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