| "Estamos
tratando de promover un tipo de cultura de perfumes que esté basada
más en olores que en nombres famosos y mercadeo", dijo la cantinera
Stefania Zuccotti.
Los perfumes
están a la vista en estantes de metal, de acuerdo con el tipo de
esencia, ya sea en base a frutas o flores o madera o cuero.
"Esta esencia
evoca un viaje a la India lleno de especias", dice Zuccotti, ofreciendo
una muestra.
Para aquellos
que buscan un perfume más andrógino, está "Dzing!",
el que mezcla olores de circo, desde animales y cuero hasta aserrín
y algodón de dulce.
Pero hay
una trampita.
El bar, creado
por la importadora de perfumes Cithera, sólo exhibe los perfumes.
Las parroquianas embriagadas con las esencias celestiales salen con una
lista de tiendas donde los pueden comprar. |