| "Todo
comenzó con una llamada de número equivocado, lo que luego
se convirtió en una conversación, y eventualmente una cita
en un bar del centro", agregó la fuente.
El delincuente
-buscado en la ciudad de Recklinghausen, al norte de Colonia, por crímenes
penados con un total de tres años de cárcel si se le declara
culpable- no sólo cayó en la trampa, sino que acudió
"elegantemente vestido", dijo el portavoz.
La agente arrestó
al hombre al final del encuentro, cuando fue rodeado por otros policías
que se habían hecho pasar como clientes del bar.
El portavoz
de la policía no pudo confirmar si hubo atracción mutua entre
la pareja. Se limitó a decir: "En cualquier caso, fue todo meramente
profesional". |